REPORTAJE

Magia para unir a generaciones

Los usuarios de la residencia Nuestra Señora de Fátima de la Fundación San Rosendo en A Rúa compartieron una jornada intergeneracional, con los mayores como fuente de sabiduría y los niños como ejemplo de dinamismo.
 

Mayores y niños, dos generaciones, unidas por un espectáculo mágico.
Mayores y niños, dos generaciones, unidas por un espectáculo mágico.
Magia para unir a generaciones

Nunca es tarde para aprender ni muy pronto para enseñar. Como prueba de ello está la invitación que los estudiantes del Colegio Pablo VI de A Rúa hicieron llegar a los inquilinos de la residencia Nuestra Señora de Fátima que la Fundación San Rosendo tiene en A Rúa, con el fin de compartir una tarde de convivencia entre generaciones. Una velada en la que también estuvieron presentes los usuarios de la Residencia Os pinos y el Centro de Día de A Rúa.

La felicidad es mágica cuando se comparte y la magia fue precisamente la que marcó la jornada intergeneracional. Magia fueron los trucos que Pedro Bugarín ejecutó sobre el escenario al grito de: "Abracadabra estoy como una cabra". Un espectáculo que se saldó con el aplauso de todas las generaciones porque, como sostuvo el mago: "O final fas o que fas para que a xente o pase ben e é abraiante, dende o punto de vista do mago, ver como un mesmo número pode facer desfrutar tanto os cativiños como os maiores". Magia también fueron los pequeños que dejaron su butaca convencidos de que de mayores querían ser magos.

Un juego de prestidigitación que también alcanzó a los mayores haciéndolos volver a su juventud. Numerosos ejemplos de ello fueron los testimonios de los usuarios de la residencia Nuestra Señora de Fátima. A sus 89 años, Pedro Mondelo Fernández, afirmó disfrutar como un niño con el espectáculo. "Non podería quedarme con un só truco, porque me gustaron todos", dijo. Con lo que sí que se quedó fue con la siguiente idea: "Estas xornadas son moi útiles. Os nenos compenétranse cos vellos e iso sempre é unha boa cousa". "Bonito, bonito, bonito" podría ser el resumen del día. Así de contundente se expresó su compañera Adela González Rodríguez, de 85 años. Que rápidamente añadió que le gustaría "compartir máis cousas bonitas como a de hoxe".

"Os nenos son o plato do día e o noso pan. Por tanto, por suposto que me gustaría ter máis actividades con eles. É precisamente deles de quen temos que esperar o futuro e debemos apoialos todo o que se poida e empuxalos cara adiante", quiso apuntar Francisco Daga Fernández, de 80 años. Al terminar el espectáculo, a sus 87 años, Sara Alonso Sánchez se encontró "emocionada de todo". Los motivos que manifestó fueron los siguientes: "Considero que o feito de estar cos neniños todo é ben. Todo isto é precioso e eles son adorables".

Cumpliendo con la petición de Pedro Bugarín de poner sonrisa misteriosa y ojos de fantasía, se sucedieron trucos en los que dos cuerdas cortadas se recomponían y el peligroso juego de la guillotina recién llegada de Francia era capaz de atravesar el espacio existente entre los átomos sin cortar el brazo de la voluntaria. Los más pequeños comentaron el espectáculo a su término. Sin embargo, también tuvieron tiempo para valorar la jornada intergeneracional. A Carla y a Fátima, de 6º curso, le gustó "pasar tiempo con los señores mayores". E incluso, "nos gustaría tener más actividades con ellos, como por ejemplo paseos", comentó Carla. Por su parte, Álvaro Vidal calificó la jornada de "formidable" y quiso destacar la oportunidad que se les presenta para "familiarizarse y aprender con los mayores".

También hubo tiempo para que ambas generaciones compartiesen una merienda que no tardó en desembocar en bailes y canciones populares entonadas por los mayores ante la atenta mirada de los más pequeños, que no dudaron en unirse al son de palmas.

Desde la Fundación San Rosendo con estas iniciativas persiguen mejorar la interacción y cooperación entre niños y mayores a través del intercambio de experiencias y conocimiento. Y de este modo, con sus risas y canturreos se saldó una jornada intergeneracional que estuvo enmarcada en la celebración del Día Europeo de la Solidaridad y Cooperación entre generaciones.