SEQUÍA

Ourense es la única provincia gallega en alerta por sequía en su totalidad

Las oficinas técnicas rebajan el nivel en León y en parte de Pontevedra, A Coruña y Lugo. "Tiene que llover más", aseguran

Ourense es la única provincia gallega en alerta por sequía en su totalidad

La provincia de Ourense es la única de Galicia que se mantiene al 100% en alerta por sequía, después de que la Oficina Técnica de la Sequía de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) acordase ayer mantener este nivel tras analizar los indicadores hídricos. Las lluvias persistentes que han acompañado a los ourensanos desde mediados del mes de diciembre no resultan suficientes  para dar por finiquitada la situación de alerta decretada el pasado 1 de octubre en toda la demarcación hidrográfica.

Dentro de esta zona, la CHMS sí ha levantado el nivel de alerta en el área del Alto Sil, que incluye la parte de la cuenca de las provincias de León y Asturias, que pasa ahora a la situación de prealerta.

"Aún queda mucho por llover para recuperar la normalidad", recordó el presidente de la CHMS, Francisco Marín, quien, pese a todo, destacó que "llovió ligeramente por encima de la media" y que "la situación es mucho mejor" que en diciembre.

AL MENOS, HASTA FEBRERO

La provincia de Ourense se quedará, al menos hasta febrero, como la única que permanece en situación de alerta por sequía en todos sus municipios, una vez que, también ayer, la oficina técnica de la sequía de la demarcación Galicia Costa retiró el nivel de alerta en 12 de las 19 zonas que componen esta área hídrica, una decisión que afecta a Pontevedra, A Coruña y la zona de A Mariña lucense. 

En los últimos 12 meses, los registros pluviométricos de la CHMS indican que las precipitaciones se redujeron en la demarcación Miño-Sil un 30% respecto a la media, mientras que si se estira el marco temporal hasta 18 meses atrás, esta reducción alcanza hasta un 40%. 

"Además, si continúa lloviendo con la intensidad de las últimas semanas, tanto el Sil Superior como el Miño Alto (que afecta a la cuenca del Miño en Lugo) podrían pasar directamente a la normalidad en el  mes de febrero. En esta última zona, que incluye el río Miño desde su nacimiento hasta el embalse de Os Peares , los indicadores rozan la situación de prealerta, pero se ha decidido no reducir el nivel de emergencia, "porque queremos ser prudentes", aseguró Francisco Marín, presidente de la CHMS. .

POR SISTEMAS

La provincia de Ourense tardará más en salir de esta situación, aunque si continúa la misma tendencia, se pasaría el próximo mes a un nivel de "prealerta", lo que rebajaría las restricciones al regadío y reduciría la intensidad de las medidas de control, en otras zonas, como la del Miño Bajo, que incluye los tramos de Ourense y Pontevedra con influencia de este río.

La reunión de expertos de ayer sacó la conclusión de que pase lo que pase, la cuenca del río Limia  y del Cabe –en Lugo– tardarán más en salir de dicha situación. 

El Miño se triplica: "Las hidroeléctricas estaban deseando turbinar", dice Marín

La situación de los acuíferos sí que ha comenzado a recuperarse, según certificó la Oficina Técnica de la Sequía, aunque sin alcanzar la ansiada normalidad. La mejora se ha notado también en la inmensa mayoría de los embalses, que ya están por encima que el año pasado a estas alturas, algo que Marín resaltó ayer. 

En cuanto a los ríos de la demarcación, destaca la fuerte subida del río Miño, que ha triplicado su caudal en las últimas semanas. "Las hidroeléctricas estaban deseando soltar agua para turbinar", afirmó Marín, que también recordó la recuperación del Limia.

Las "finas lluvias" impidieron un arrastre masivo de ceniza, dice la CHMS

La reunión de los expertos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil también abordó uno de los temas más comentados de los últimos meses: el arrastre de las cenizas de los incendios a los cauces de los ríos. En cuanto a esto, se concluye que la lluvia, a excepción de la caída con las borrascas Ana y Bruno, "ha sido fina", en palabras de Francisco Marín, lo que habría beneficiado a la conservación del ecosistema. 

La CHMS sí que constató problemas en el concello de Xunqueira de Espadañedo, donde se produjeron arrastres de ceniza por las escorrentías en el Monte Meda.