REPORTAJE

En plena Ribeira Sacra: una nave espacial en A Teixeira

Lucio Ballesteros ha recreado delante de su casa una nave espacial de 20 metros de diámetro. La construcción le llevó dos años y su idea ha dado pie a un documental, "10/7",  dirigido por Xoel Méndez y producido por Simone Saibene

En plena Ribeira Sacra: una nave espacial en A Teixeira

"Soy un ser pensante. Todos nacimos de algo y para algo. Mi mundo es atípico, no convencional". Estas son palabras de Lucio Ballesteros, un vecino de Montoedo (A Teixeira) que ha recreado delante de su casa una nave espacial, de 20 metros de diámetro y unos cuatro de altura. La construcción le llevó más de dos años, tomando como referencia un dibujo de uno de sus cuatro libros que tiene publicados, el último con el título: "Una regresión hacia el saber".

Tanto la nave espacial como la edición de los volúmenes los sufragó él mismo, con lo que cobra como pensionista. "Los libros se pueden descargar en internet, gratis. Todos los repartí de forma gratuita entre las gentes sencillas", recuerda, puntualizando que cada "tornillo y placa de la nave espacial está en su sitio y cumple con todos los parámetros de energía y vuelo. Está hecha para flotar en el mar o en un embalse".

"Yo estoy en otro tiempo, más años adelante", dice Ballesteros, que cree en su inmortalidad y en el planeta 10/7, donde viven hombres y ángeles

La nave espacial es lo primero que se ve al llegar a pueblo. A la pregunta sobre el por qué de su construcción, Lucio Ballesteros, tras unos segundos de silencio y tomar aire, asegura que es la nave del futuro: "Yo estoy en otro tiempo, muchos más años adelante".

Su planeta 10/7 y construcción de la nave espacial ha dado pie al rodaje de un largometraje documental dirigido por el director Xoel Méndez, y producido por Simone Saibene, que será presentado este próximo sábado en la misma localidad de Montoedo.


Legionario y músico


Este peculiar vecino nació en 1930 en Aranda del Duero (Burgos) y recaló en A Teixeira, de donde era su mujer, ya fallecida, a la que conoció en Barcelona. Antes de echar raíces en pleno corazón de la Ribeira Sacra, Ballesteros dice que combatió en la guerra de Argelia, fue miembro de la Legión Francesa, músico de orquesta militar y técnico de radiofrecuencias de Radio Televisión Española (RTVE) desde la fundación de la cadena en Barcelona y en Mijas. "Mi mundo es muy peculiar. No soy de esta época. No fui al colegio y cuando fui solamente me enseñaron el padrenuestro y a cantar el Cara al Sol".

Sin embargo, sus conocimientos son amplios y su filosofía de vida se sale de lo común. "Nosotros no sabemos nada. No hay límites, si no sabemos ni que es la materia que nos hace pensar", apunta.

Lucio Ballesteros es un fanático de las simetrías, que se aprecian en toda la construcción de su casa y nave espacial. A la pregunta de si es religioso contesta con rapidez: "No soy religioso, pero sí espiritual".


Teoría sobre la mente


En su definición espiritual se enmarca la construcción de la nave espacial y el planeta que el mismo bautizó con el nombre de "10/7". "Es un planeta intermedio entre el hombre y los ángeles", explica, puntualizando que este mundo está ocupado en la actualidad por la "quinta raza".

Su teoría es que la evolución de la mente transformará al hombre en un ser espiritual, desarrollando un "sexto sentido de clarividencia astral", aunque para entonces el mundo ya estará ocupado por la "sexta raza".

La mente continuará, según su pensamiento, su evolución logrando desarrollar un "séptimo sentido de clarividencia mental" en la séptima raza, que será como el final de la evolución humana en este mundo, "convertiéndose el hombre en un ser plenamente espiritual, que se asentará en el planeta 10/7, situado a un paso de los ángeles, entidades que están fuera de la realidad actual".

Su trabajo le apasiona y la parte alta de su casa la convirtió en taller. Además de la nave espacial, ideó un generador de corriente estático (lo tiene patentado), alimentado con agua preferentemente de mar. "Pero no se piensen que estoy todo el día encerrado en casa, también salgo por la comarca y me divierto", explica.

Lucio Ballesteros no tiene hijos y a preguntas sobre lo que pasará con la nave espacial tras su fallecimiento, guarda silencio, para acto seguido comentar, casi entre dientes: "No me voy a morir".