ENTREVISTA

Dani Stefanuto: "No siento presión pero sí mucho orgullo"

El joven jugador ourensano formará parte de la plantilla dirigida por Gonzalo García de Vitoria esta temporada

Dani Fernández Stefanuto juega con la pelota en el Pazo Paco Paz.
Dani Fernández Stefanuto juega con la pelota en el Pazo Paco Paz.
Dani Stefanuto: "No siento presión pero sí mucho orgullo"

El baloncesto por accidente. En este caso, como producto de tener que renunciar al karting por ser excesivamente espigado para competir con otros niños.

La historia con el deporte de la canasta de Dani Stefanuto (Ourense, 09/06/1999), el único jugador ourensano de la plantilla del Río Ourense Termal en la LEB Oro, es producto de la casualidad. 

De ser fan de Michael Schumacher y Fernando Alonso, a no perderse un partido de la NBA y a ser un ferviente seguidor del Club Ourense Baloncesto "el equipo de mi casa, el de toda la vida", tal y como relata el jugador. De soñar con rodar por el circuito de Spa o Silverstone, a compartir equipo con jugadores internacionales como 'Pepo' Vidal o Jhornan Zamora, así es la genética y las decisiones en la vida.

Y es que a sus 19 años, Stefanuto se convierte esta temporada en el heredero de los Carlos Rodríguez, Rubén Vila, Juan Blanco, Alberto Gómez (su técnico en el EBA la pasada temporada), Manu Conde o Sony Vázquez, después de verse obligado a renunciar a una prometedora carrera en el mundo de las cuatro ruedas. "La verdad es que fue un palo. Me dio bastante pena no competir más en karting. Tuve que dejarlo porque era demasiado alto para competir en el kart", destaca con una sonrisa a medio camino entre la resignación y la broma.

Esa cuestión de medidas que le alejó de un lado de la balanza le llevó hacia el otro. "Empecé en Carmelitas jugando al baloncesto de casualidad, por hacer algo. La verdad es que no tenía ningún tipo de expectativa con el baloncesto".  

De ese primer año como alevín en el colegio ourensano, cambio al Salesianos-COB, el club que ya nunca dejó. Ahora, a las puertas de su primer partido oficial como jugador de la primera plantilla (jugó unos minutos el pasado curso pero sin ficha en el LEB Oro), Dani reconoce que "es un orgullo como ourensano. Haberme formado en el club desde categoría infantil y llegar al primer equipo es un sueño, algo que ni me imaginaba cuando empezaba. También estoy contento porque no ha sido fácil. Llevo ocho años trabajando para ser un buen jugador y no voy a parar. Todo el sacrificio parece que da resultados y merece la pena. Estar con 19 años en el primer equipo es especial y no quiero que se me escape", reconoce emocionado.

Por delante, nuevos retos y mucho más trabajo del que se puede esperar. Sin apenas vacaciones, Dani Stefanuto lleva preparándose desde julio para llegar en forma a la pretemporada. Ahí, Gonzalo García de Vitoria y Miguel González han sido clave. "Miguel decidió que jugase la Liga Sub-22 con ellos y me ayudó a mejorar. Después Gonzalo me invitó a un campus en Cataluña y allí me dijo que me quería en el primer equipo. No me lo creía. Apenas tuve que pensármelo para decirle que sí".

Aunque la respuesta fue fácil, el buen año de Dani en la Liga EBA hizo que varios equipos le lanzasen cantos de sirena al ourensano. "Sí, Oviedo quiso que me fuese a su equipo. Ahí Gonzalo fue muy importante. Él sabía que mi primera opción era jugar en mi equipo de toda la vida y tras charlar con él no lo dudé. Aquí es donde quiero estar y donde quiero convertirme en mejor jugador. El hecho de que tan pocos jugadores de la provincia llegasen al primer equipo supone una motivación extra y eso lo hace más especial. No siento la presión pero sí mucho orgullo por jugar en este equipo y en mi ciudad".

Y ese es el objetivo que le marcan desde el club al joven jugador. Comparar al Stefanuto de septiembre con el de junio y ver una evolución clara, sin pensar en minutos jugados. "Es el mensaje que me han transmitido los entrenadores, que solamente piense en mejorar todos los días. No jugar demasiado era algo que me preocupaba antes de empezar la pretemporada, pero ahora ya entiendo el rol que tengo. Tengo que trabajar mucho en el gimnasio para ponerme al nivel físico de la liga porque estoy demasiado delgado y también estoy mejorando en el tiro exterior. El cambio de ritmo es brutal, por eso tengo que ponerme las pilas".

Por delante un año ilusionante, no solo por un Río Ourense Termal que promete, también por volver a tener a un jugador ourensano con protagonismo. Toca disfrutar.