LEB ORO

"Sin dinero se agudiza el ingenio"

El exentrenador cobista Paco García llegará el sábado al Pazo al frente del Valladolid, el único equipo que no varió su plantilla en toda la temporada

Paco García habla con sus jugadores durante el tiempo muerto de un partido de los vallisoletanos.
Paco García habla con sus jugadores durante el tiempo muerto de un partido de los vallisoletanos.
"Sin dinero se agudiza el ingenio"

Tiene mando en plaza en Valladolid. Dispone de los galones suficientes en tierras pucelanas (y en el baloncesto nacional) como para que sus opiniones sean escuchadas con atención. En una temporada donde la situación económica no ayuda, el equipo que dirige entra en el tramo final del curso defendiendo su plaza para disputar los play off. El Carramimbre Valladolid llegará el sábado al Pazo con Paco García al frente. Un escenario que conoce bien tras su paso por el club cobista, que arrancó allá por el 2009 y terminó de forma abrupta en año y medio después. Duelo entre rivales directos que atraviesan un buen momento. Ambos comparten la licencia para soñar. 

"Es uno de los mejores partidos que se pueden ver en esta liga porque somos dos equipos que jugamos un buen baloncesto. Estamos ahí por méritos propios, viendo desde lejos la pelea por evitar el descenso y con la ilusión de clasificarnos para los play off. El COB está haciendo una temporada fantástica. Fuera de casa está siendo casi invencible. En caso de victoria este sábado prácticamente certificarían su pase a las eliminatorias por el ascenso", apunta García.

Quizá no era el objetivo en verano, pero la competición pone a cada uno en su sitio. Jugar con exigencia no les ha sentado nada mal. "En verano, y más con la absurda decisión de los tres descensos, todos veíamos un peligro grande. Entre el descenso y hacer una buena temporada, iba a haber muy poca distancia. El COB mantuvo el esqueleto del pasado año, con los que llegaron como 'salvadores' cuando la cosa estaba negra, Zamora y Rozitis. Y los han rodeado de buenos jugadores. Pocos equipos de la categoría pueden presumir de tener dos internacionales en sus filas".

Los pucelanos han afinado al máximo en la confección de su plantel. No le ha quedado otra a Paco García. Las caras que se encontró en pretemporada, son las mismas que se encuentra mediado el mes de marzo. "Somos el único equipo de la liga que no ha cambiado un ápice su plantilla. Pero no por decisión propia. Claro que nos hubiese gustado reforzarnos en este tramo de temporada, pero las cuentas mandan y la economía del club es tremendamente ajustada. Es lo que hay y con lo que hay es con lo que hay que trabajar. La economía, o más bien la falta de ella, agudiza el ingenio". 


Juventud por bandera


Analizando su plantilla, García destaca la juventud con la que se ha encontrado este curso. Un reto más para un entrenador curtido en mil batallas. "Somos un equipo muy joven. Sergio de la Fuente es, con 29 años, el más veterano de la plantilla. Está todo dicho. A partir de ahí, jugadores en franca progresión, apuestas importantes o jugadores más desconocidos, que debutan en la liga. Si salen bien, tienes un año plácido como el que estamos teniendo", analiza el preparador vallisoletano.

Y todo, con una salida que le ilusiona especialmente. Su pasado cobista ocupa un papel importante en su historial. Cara y cruz. Sabor agridulce, aunque con los años se impone lo dulce. "A todos nos gusta volver a lugares en los que has trabajado. En este caso, en Ourense descubrí una ciudad fantástica para vivir y encontré a un grupo de personas que me demostró su amistad cuando más lo necesitaba, en los peores momentos. La mente humana es sabia y sabe apartar los peores momentos para que brillen por encima los buenos. Mi etapa en Ourense no acabó como a todos nos hubiese gustado, evidentemente, pero también a nivel deportivo hubo cosas muy bonitas con las que disfruté".

Disfrutar. Esa es la palabra que destaca Paco García. Con el fantasma del descenso a mucha distancia, quiere que su equipo juegue bonito y continúe en la buena línea. Llegará al Pazo con ganas de dar guerra. Un desafío más para un bloque sin cambios.