LEB ORO

El COB se olvida de su identidad

El equipo ourensano nunca estuvo bien en defensa y fue muy inferior a un Barcelona B que fue más intenso y que estuvo mucho más acertado

EL pívot blaugrana Herun lanza a canasta ante la posición del jugador australiano del COB, Dan Trist.
EL pívot blaugrana Herun lanza a canasta ante la posición del jugador australiano del COB, Dan Trist.
El COB se olvida de su identidad

El Río Ourense Termal se dejó la identidad en el aeropuerto y las opciones de play off en el vestuario. Cayó en el Barcelona ante un filial muy superior y se queda sin margen para prolongar la temporada. Las cuentas ahora solo cuadran desde las matemáticas, pero la lógica lo deja casi descartado. Necesita sumar sus dos partidos, que el Valladolid los pierda y que el Araberri no gane alguno. Vamos, que toca ir haciendo la maleta.

En Barcelona, los cobistas no se parecieron en nada al equipo de la segunda vuelta. Vaguearon en defensa en la primera mitad y nunca tuvieron continuidad en ataque para compensar ese desajuste. Al descanso los locales ganaban por 20 y habían resuelto el partido.

Un filial con la presión de estarse jugando la permanencia y que empezó a jugar demasiado fácil desde el principio. El COB empezó concediendo tiros exteriores cómodos, luego regaló penetraciones sin oposición y por momentos se sumaron incluso las dos opciones. Un desbarajuste defensivo inesperado y que permitió al rival anotar 49 puntos en dos cuartos.

Imposible calibrar los motivos de un COB tan ajeno a lo que lo que lo había llevado a la permanencia. Si puntos en el perímetro, sin presencia si interior, sin balance defensivo, sin rebote, sin intensidad.


Mejoría insuficiente


Tras el paso por los vestuarios cambió la cara. Nunca tuvo opciones de victoria pero sí compitió en las dos zonas, corrió tras rebote y encadeno algunos ataques con criterio y acierto. Ahonen tiró un poquito del carro y Johnson se desperezó con varios contraataques con distinto rendimiento. El base nunca estuvo cómodo en la pista y además fue superado por sus pares.

Al filial le llegó con detalles para mantener la distancia de seguridad. Robar algún balón que le dio puntos fáciles y recurrir al talento individual de Font, Kurucs o Herun.

Una victoria demasiado fácil para un equipo que empezaba el partido como colista de la LEB Oro y una derrota exageradamente irrebatible para un COB que quería disputar el play off. Esta vez los ourensanos volvieron a salir con la pesadez defensiva de Melilla, Lleida o Valladolid, pero se le fue de las manos.

Al menos llegan al último partido en el Pazo sin estar descartados por el play off de ascenso y, sobre todo, con tantos méritos acumulados que partidos como el de ayer caen en el cajón más alejado del despacho sin mayores consecuencias. Ellos sabrán qué pasó ayer en Barcelona.