COB

El estreno acabó en revolcón

Coruña
Básquet Coruña
86
63
COB
COB
El cobista Watson intenta taponar una acción de tiro del herculino Sabin.
El cobista Watson intenta taponar una acción de tiro del herculino Sabin.
El estreno acabó en revolcón

Ni un buen resultado, ni sensaciones positivas. Así terminó el estreno del COB 2018-2019. Los ourensanos subían el telón de la temporada con el primer partido de la fase previa de la Copa Galicia. El lugar, Marín. El rival, el Básquet Coruña. Pero las ganas de competir no se tradujeron en acierto.

Los de Gonzalo García de Vitoria encarnaron muchos de lo males típicos de la preparación, y solo alguna virtud. El 86-63 final lo dice casi todo. Porque tras el descanso, el COB desapareció. Mal sabor de boca.

El duelo no engañó a nadie. Los coruñeses salieron más intensos y acertados, ante un cuadro cobista al que no le había sonado el despertador. Monaghan anotaba desde fuera, mientras al otro lado de la pista cada punto se sudaba. Puesta en escena muy mejorable (17-4). 


Y se mejoró. Especialmente con la entrada de Earl Watson. El estadounidense fue la mejor noticia de la noche. Dejó dos mates espectaculares con tiro libre adicional incluido para el recuerdo, taponó la sangría defensiva y contagió a sus compañeros. Con esa dosis de acierto, los ourensanos cerraron el primer cuarto 23-15


Una mejoría que siguió tras el parón. Pepo Vidal comandaba las operaciones en su breve aparición durante la joranda. Al uruguayo le gusta jugar rápido y tirar de visión de juego. La entrada de Monaghan volvió a estirar el marcador, pero el COB había encontrado la fórmula y se mantuvo firme. En un partido veraniego típico, Javon Masters (precipitado en ocasiones) anotó en la penúltima posesión del cuarto para subir el 40-34 al luminoso camino a los vestuarios.


Bajón considerable


Hasta ahí le duró la gasolina al COB. En la reanudación, el Básquet Coruña se encontró más cómodo con Sabin anotando. Lo notaron ellos, los ourensanos y todo el que estaba presenciando el partido. El ataque cobista entró en encefalograma plano. Y atrás no estaban para echar cohetes. García de Vitoria intentó cambiar el guión a base de tiempos muertos. Nada. La renta herculina subió hasta los 24 puntos (68-44) y se quedó en los 23 al finalizar el tercer periodo. 

El cuarto parcial sobró en el apartado resultadista. Sirvió para ver que a Masters le gusta más penetrar que tirar de fuera, que Watson asegura diversión, a un Ott dosificado, un Muratovic con potencial o la polivalencia de Sergio Rodríguez. Minutos para todos. También para los jóvenes y un 86-63 claro e incontestable.

Apuntes de un debut más agrio que dulce. Demasiado óxido encima todavía. Un aviso a navegantes. Todavía estamos en verano y el arranque liguero parece lejano. Pero el tiempo tampoco sobra.