La Región

HISTORIA EN 4 TEMPOS

Castrelo en pie de de guerra (1966): "Muchos lloraron al ver el agua"

Las obras del salto de Castrelo de Miño fueron escenario del asalto e incendio de los barracones de la empresa constructora, por parte de un grupo de unos trescientos vecinos de la zona

Vista del embalse de Castrelo de Miño.
Vista del embalse de Castrelo de Miño.
Castrelo en pie de de guerra (1966): "Muchos lloraron al ver el agua"

Las obras del salto de Castrelo de Miño son escenario del asalto e incendio de los barracones de la empresa constructora, Dragados y Construcciones, por parte de un grupo de unos trescientos vecinos de la zona, grupo formado por hombres, mujeres y niños que destrozaron las instalaciones a pedradas para después prenderles fuego después de desalojar a los trabajadores. Al parecer todo se desencadenó cuando en Barral se realizaba una reunión de vecinos afectados por las obras del embalse y llegó la noticia de la llegada de topógrafos para medir las tierras que iban a ser anegadas, momento en el que tocaron las campanas a rebato convocando al pueblo y el referido grupo se dirigió a las obras, llevando a cabo el asalto en el que se quemaron, aparte de los barracones, importante documentación, maquinaria y material de oficina elevándose los daños a una cifra bastante importante. 

Muchos lloraron al ver el agua

Eran las seis de la tarde del 30 de junio de 1966. Los vecinos de Barral asistían a una reu-nión con representantes de Dragados que construían el embalse de Castrelo de Miño, cuando las campanas comenzaron a tocar a rebato avisando de que topógrafos de la empresa venían a medir terrenos, a lo que los vecinos se oponían desde 1960. Se juntaron unas 300 personas, armadas con palos, y se dirigieron hacia los barracones de obra a los que prendieron fuego, desbordando a los pocos numeros de la Guardia Civil allí presentes. 

El vecino Amancio Alberte declaraba a La Región en 1991 que los guardias se negaron a obedecer la orden del teniente que mandó disparar a los vecinos. Un mes después el TOP (Tribunal de Orden Público) abrió sumario contra los vecinos acusándolos de sedición. 
Fue el primer acto violento que se produjo en Galicia durante el franquismo y la oposición al embalse de Castrelo, el primero que unió a la oposición gallega, incluidos intelectuales y artistas que firman un escrito (más de 800) para evitar que el hermoso y rico valle de Castrelo fuera inundado por las aguas. No lo consiguieron y muchos lloraron el día que el valle desapareció bajo las aguas del Miño.