Ourense

Jácome crispa a la hostelería con el nuevo horario de terraza

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Jácome crispa a la hostelería con el nuevo horario de terraza

El sector habla de "continuo machaque" por parte del gobierno local: "Es un golpe muy duro para todos"

La noche ourensana afronta su primer fin de semana poscovid horas después del último cambio de rumbo del gobierno local de la ciudad. Durante la mañana de ayer, el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, daba a conocer la decisión de adelantar el horario de cierre de las terrazas. El sector hostelero, todavía recuperándose del parón de actividad durante dos meses, no tardó en responder: "Esto es un continuo machaque. Con la situación que tenemos, es muy duro". Los café-bar especial, que pudieron levantar la persiana el pasado miércoles, se encuentran ahora con la nueva restricción que mermará, en muchos casos, la caja de este fin de semana. 

La medida impone el cierre de veladores a la 1,00 entre semana y a las 2,00 viernes, sábados y vísperas de festivo –en verano–; mientras que en invierno, a las 00,00 entre semana y a la 1,00 en fines de semana. El horario será de carácter temporal, hasta la aprobación de la normativa municipal sobre veladores, todavía en fase de redacción. Jácome argumenta la decisión en la "alteración" del descanso de los vecinos del Casco Histórico desde el inicio de la desescalada.Mientras, los hosteleros piden diálogo para escuchar la situación del sector. "Es posible que dos o tres establecimientos se hayan desmadrado, pero por lo general estamos muy concienciados. El escenario en Os Viños es muy preocupante, hay locales que lo están pasando muy mal", asegura Enrique Fidalgo, representante de  la asociación Véxote nos Viños. "Lo lógico sería que si hay quien no cumple con las normas lo sancionen, no que coarten las alas a todos los negocios por igual", apunta un hostelero de la Praza Maior, que pide "responsabilidad" a todo el sector. 

El adelanto del cierre de las terrazas responde, según creen los empresarios, a las presiones de las asociaciones vecinales: "Es una persecución contra nosotros, quieren terminar con un atractivo tan importante de la ciudad". 

Para ciertos hosteleros, sobre todo de locales de última hora, la decisión cuenta con un lado positivo, ya que podrán recibir a clientela desde las 2,00: "Si se mantienen hasta las tres de la mañana, a nosotros nos queda una hora y poco para hacer caja".


El primer jueves: “Teníamos muchas ganas"


Os Viños vivió su primer jueves después de la crisis del coronavirus con cierta tranquilidad. Pocos pubs levantaron las persianas, pero los que lo hicieron prestaron las máximas garantías de seguridad. "Es cierto que es difícil conseguir que los clientes mantengan la distancia en todo momento, pero ya no es lo de antes, y la gente lleva su mascarilla", apunta Serafín Rodríguez, de La Chica de Ayer. En su caso, considera que la clientela supo responder ante las nuevas medidas, y reconoce la alegría de regresar a la actividad: "Teníamos muchas ganas, abrimos con mucha ilusión y fue un gusto ver a la gente sonriendo después de pasar por una época tan dura".

Rodríguez se ocupó durante la noche de controlar el aforo desde la puerta, para evitar aglomeraciones, y los clientes que quisieron también utilizaron el registro digital –a través de código QR– para introducir sus datos como método de rastreo ante un posible rebrote. Por ahora, lo que más preocupa a las autoridades sanitarias es el botellón, que regresó a las calles del Casco Histórico durante los pasados fines de semana. Durante la noche de este jueves, el entorno de la plaza de la Zapatilla volvió a ser lugar de encuentro de jóvenes, aunque los vecinos aseguran que los grupos eran más reducidos que en anteriores ocasiones. De cara a esta noche, se espera que se vuelvan a repetir escenas de ese tipo. 


La polémica del tabaco: "Si no se puede fumar, que lo digan claramente"


El sector hostelero se mantiene a la espera de directrices claras sobre fumar en las terrazas, después de que el Ministerio de Sanidad avisase el pasado jueves sobre el "riesgo" de contagio a través del humo de tabaco. El Gobierno todavía no se ha posicionado claramente sobre el tema, lo que levanta dudas entre clientes y empresarios. "Se non o prohíben ou sinalan algo claro, nós non podemos facer nada. Non lle podes dicir aos clientes que non poden fumar se non hai unha normativa que o regule", apunta una hostelera. 

El documento, publicado por la Comisión de Salud Pública del Sistema Nacional de Salud, alerta sobre los nuevos riesgos asociados al acto de fumar y vapear –las gotas respiratorias pueden contener alta carga viral y ser contagiosas– e incide sobre el peligro de la manipulación de la mascarilla y el contacto de los dedos con la boca tras tocar los cigarrillos. "No hay un rumbo claro desde que hemos vuelto a la actividad. Dar este tipo de mensajes, sin decir nada claro, solo genera incertidumbre entre la gente. Sería preferible que dijesen ya que medida se tiene que tomar", señalan desde un bar de A Ponte. 

Por ahora, los clientes fumadores comparten espacio con los no fumadores, lo que podría cambiar en caso de que el Ministerio tomase una decisión al respecto. Por el momento, Sanidad recomienda "evitar" el consumo de tabaco en ambientes comunitarios y sociales, y en caso de realizarse, hacerlo "en espacios separados". Recuerdan también que el consumo de cigarrillos –también electrónicos– afecta negativamente a la salud y, por tanto, supone un factor de riesgo ante el contagio de coronavirus.