La Región

TRIBUNALES

La jueza valora el relato “preciso" de una mujer asaltada en O Couto

Condena a casi cuatro años años de cárcel al autor material y 9 meses a su amigo por darle cobertura
Los inculpados, el día del juicio.
Los inculpados, el día del juicio.
La jueza valora el relato “preciso" de una mujer asaltada en O Couto

La titular del Penal 2 no se creyó la versión exculpatoria que hizo Luis R.T. a la hora de defender a su amigo Jonatan L.V., dejándolo al margen por completo del atraco con cuchillo perpetrado en un establecimiento de alimentación de la plaza del Couto el 11 de febrero. La sentencia condena a tres años y ocho meses al autor material e impone nueve meses para el encubridor.

La magistrada repara en que la actitud de ambos cuando minutos antes entraron a comprar una cerveza. Las capuchas que llevaban puestas no casa con la inocente versión ofrecida. De hecho, considera que esa visita previa tenía como objeto preparar el terreno. "Especialmente llamativo es el caso del propio Jonatan, pues ya no solo va con la capucha de la cazadora sino también con una visera por debajo", razona. Ambos, tal como repara la togada visionando el vídeo de las cámaras de seguridad que accionó la empleada asaltada cuando sospechó de ellos, "mantienen en todo momento la cabeza agachada". No tiene sentido -razona- que el encubridor se tomase tantas molestias en ocultarse si nada sabía del robo.

A Jonatan solo se le acusó por parte del fiscal de encubrimiento porque, tal como recuerda la jueza, "no se pudo probar durante la comisión del hecho que hubiera desempeñado algún papel".

Jonatan también ayudó a Luis cuando intercambió su cazadora con él para dificultar la identificación. De hecho, el primero tenía en su poder la misma cantidad de dinero del botín (210 euros). La jueza no cree que el intercambio se debiera a que Luis tenía frío.

La magistrada repara en que la versión de la empleada y la dueña de la tienda sobre el dinero que faltaba en la caja es exactamente la misma pese "a la decepción exteriorizada por la víctima con su jefa por no haberla apoyado tras ese duro momento, hasta el punto de finalizar la relación laboral de manera nada cordial". Tras "el trauma psicológico que vivió perdió el trabajo".

Valora especialmente el relato de la empleada, asegurando que "pocas veces se consigue un relato tan preciso, pormenorizado y detallado de los hechos", pero sin voluntad de perjudicar a los acusados (confesó también un hecho que les beneficiaba: que el asaltante le dio las gracias cuando le entregó el dinero).

Sin olvidar que la víctima experimentó temor ya que, pese a que la amenazó con un cuchillo, no le entregó todo el dinero de la caja.