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Una caravana de mujeres para revivir zonas del rural de Ávila

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La iniciativa busca formar parejas en dos pueblos que llevan 20 años sin que nazca un niño

Una caravana de mujeres para revivir zonas del rural de Ávila

Casi treinta años después de que la localidad de Plan (Huesca) organizara la primera caravana de mujeres de España en 1985, aún existen pueblos que siguen el ejemplo de ese municipio oscense, tal y como ha ocurrido en Martínez y Diego del Carpio, situados en la zona más deprimida de la provincia de Ávila.
Hasta allí se han desplazado algo más de sesenta mujeres llegadas desde Madrid a través de la Asociación de Caravanas de Mujeres (Asocamu), a partir de una iniciativa planteada el pasado mes de noviembre por tres vecinos de estos municipios abulenses.

Uno de ellos, Abel Blázquez, que además es concejal en el Ayuntamiento de Martínez -156 habitantes-, ha explicado que los tres impulsores de esta caravana de mujeres se plantearon la necesidad de 'organizar algo para que no se mueran estos pueblos'.

Se trata de pequeños municipios situados a 70 kilómetros al oeste de la capital abulense, en una de las zonas más deprimidas y despobladas de la provincia, que apenas suman entre ambos 330 habitantes.

Mientras en Martínez viven 156 personas, en Diego del Carpio, que agrupa a las poblaciones de Diego Álvaro y Carpio Medianero, residen actualmente 178, de las que en torno a medio centenar de hombres con una media superior a los 50 años se encuentran solteros, según ha comentado Blázquez.

Teniendo en cuenta esta circunstancia y el hecho de que desde hace más de tres décadas no se forme en la zona alguna pareja que se quede a residir en cualquiera de estos municipios, los tres impulsores de la idea decidieron organizar una caravana de mujeres que ha llegado a Carpio Medianero con casi una hora de retraso.

A la misma se han apuntado, además de las 65 mujeres, unos 90 hombres llegados de toda la comarca, así como de otras provincias. 'Los solteros de la zona no tienen opción' (de casarse), afirma Abel Blázquez, quien asegura que desde hace cerca de 20 años no nace un niño en su pueblo, ya que los más jóvenes se casan y se van a vivir a Madrid, Salamanca o Ávila, pero no se quedan a vivir.