La Región

FIESTAS

Fenómeno orquesta, el vivero de la tradición de las verbenas

Agosto es el mes en que más se cotiza este tipo de espectáculos y los precios tienden a dispararse
La orquesta Panorama, que encabeza la clasificación, durante su reciente actuación en Cualedro.
La orquesta Panorama, que encabeza la clasificación, durante su reciente actuación en Cualedro.
Fenómeno orquesta, el vivero de la tradición de las verbenas

En Galicia no hay fiesta de verano sin verbena, puesto que las orquestas son, a la postre, una de las más consolidadas costumbres de los pueblos. Y el mes de agosto es, por excelencia, la época en la que más se cotizan estos espectáculos y, por ende, los precios para las contrataciones tienden a dispararse.

Sin embargo, en muchos ayuntamientos tienen claro que para tan significativo momento del año, -las patronales-, cuando vecinos y visitantes se pasan la noche a todo dar, no se debe escatimar en gastos -coinciden en tal convicción- y sí batallar por sobresalir.

Es el caso de la pequeña aldea de Pardesoa, en Forcarei (Pontevedra), que con solo trece habitantes vive el ya acuñado como "fenómeno orquesta" en todo su esplendor, pues no en vano en los honores a San Benito que celebran en el mes de julio han conseguido por segundo año consecutivo reunir en la misma noche a las dos más conocidas a nivel nacional: Panorama y París de Noia.

Para lograrlo, la clave es el trabajo, apuntan; por eso la comisión de fiestas reúne cerca de 30.000 euros, con la venta de rifas, camisetas y otro tipo de objetos; así como con la ayuda de las contribuciones particulares, todo ello para poder costearlas. Un presupuesto que les ha sido suficiente una vez más porque su fiesta este año se ha celebrado en día de semana, pero los fines de semana del mes más cotizado, el de agosto, los precios de las dos orquestas más caras, Panorama y París de Noia, oscilan por noche entre los 20.000 y los 25.000 euros.


Legendario duelo


No obstante, este legendario duelo de orquestas que mueve a las masas no solo tiene gran notoriedad en Pardesoa, pues también en las fiestas de San Martiño de Foz (Lugo) es todo un clásico el hecho de volcarse con las miles de personas se congregan en el área recreativa del Carmen para experimentar una noche apoteósica hasta las siete de la madrugada.

Aunque la segunda quincena de julio, el mes de agosto y los primeros quince días de septiembre marcan la temporada alta de la verbena, lo cierto es que en Galicia las orquestas trabajan todo el año y, por eso, el pasado mes de abril en Mondoñedo (Lugo) se rindió un histórico tributo a las verbenas gallegas.

Fue un fin de semana distinto en la Comunidad, a modo casi de loa por las hasta cuarenta orquestas reunidas que tocaron sin parar desde el viernes hasta el domingo por la noche en un maratón fiestero organizado por la Asociación Galega de Orquestras que representó a la perfección, aunque condensado, el popular verano gallego.

Saber cuáles son las orquestgas que más gustan a los amantes de la verbena no es complicado pues, como no podía ser de otra manera, los que quieran, en tiempos de redes sociales, tienen a su disposición una aplicación para Smartphone, "Orquestas de Galicia", en la que hay un ránking con las cincuenta mejores, además de otro con los mejores cantantes.


El podio


En la clasificación general la orquesta líder es Panorama con 20.727 puntos, seguida de su eterna rival París de Noia, que tiene una puntuación de 17.249, y en el tercer puesto se halla otra reina de las verbenas gallegas, El Combo Dominicano, con 16.774 puntos.

Sin embargo, en la terna de componentes, la cosa se altera y así la plaza número uno es de la cantante de París de Noia Genma Lareo con 1.054 puntos, y los puestos dos y tres los ocupan dos voces femeninas de Panorama, Fátima Prego e Irene Iglesias, con 957 y 837 puntos, respectivamente.

Orquestas las hay para todos los gustos y de los más variados presupuestos, la tradición gallega  se ha extendido a otros lugares de España y seguirá, se supone que por mucho tiempo, moviendo a miles de personas que llenan los campos de las romerías, desde aquellos de las ciudades más grandes hasta los de las localidades de tamaño reducido.