VALDEORRAS

"Pendellos" para hablar a cubierto en Vilamartín

La búsqueda de un lugar de reunión vecinal llevó al equipo de gobierno de Vilamartín a idear los "pendellos faladoiros", lugares que serán protegidos del sol y la lluvia para servir de punto de encuentro a sus habitantes.

"Pendello faladoiro" de San Miguel de Outeiro, en construcción.
"Pendello faladoiro" de San Miguel de Outeiro, en construcción.
"Pendellos" para hablar a cubierto en Vilamartín

Los vecinos del rural vilamartinés son los principales destinatarios del último proyecto del equipo de gobierno: los "pendellos faladoiros". El alcalde, Enrique Álvarez Barreiro, explicó este miércoles que el diseño de este proyecto pretende recuperar las reuniones en determinados puntos, fundalmentalmente del rural.

 La obra es simple, pues consiste fundamentalmente en la colocación de varios pilares de madera, sobre los cuales se coloca un techo de pizarra. Levantar un "pendello" no es difícil y tampoco costoso. A la hora de construir uno, el Concello echa mano de materiales viejos, en su mayoría procedentes de construcciones que se encuentran en ruinas, por lo que también suponen un alivio para sus propietarios, eliminando también el factor feísmo.

La simplicidad de la obra tiene su razón de ser en los objetivos perseguidos con estos lugares: facilitar puntos de encuentro a los vecinos, en los que estos puedan hablar, jugar a las cartas o debatir asuntos del pueblo a cubierto del sol o de la lluvia.

El regidor, Enrique Álvarez, explicó que esta función fue asignada en todo momento a los centros sociales. Sin embargo, la realidad demostró que la recuperación de construcciones como las antiguas escuelas rurales está lejos de lograr que las gentes de los pueblos se reúnan en estos locales diariamente. Todo lo contrario, la gran mayoría únicamente son utilizadas en fechas señaladas o para organizar alguna que otra comida popular, permaneciendo la mayor parte del tiempo cerrados a cal y canto y sin que nadie se anime a utilizarlos.

Los habitantes de los pueblos siguen citándose en los mismos lugares o sentándose en el banco de siempre para conversar, escapando de los centros sociales. Cuando llueve, estas citas no son factibles, motivo por el que el Concello vilamartinés ideó los citados "pendellos faladoiros".
"O nome pretende recuperar, de maneira simbólica, aqueles lugares onde a xente se xuntaba cando facía sol", explicó el regidor vilamartinés. Añadió que la iniciativa está pensada fundamentalmente para los pueblos con menos población. El Concello ya inició la construcción de dos de ellos, uno en el pueblo del Mazo y otro en San Miguel de Outeiro. Este último está siendo levantado en el exterior del centro social del núcleo, en cuya fachada puede leerse la placa dedicada al fundador del Partido Comunista de Galicia. "Neste lugar naceu Santiago Álvarez (1913-2002). Galego universal como loitador contra a inxustiza". Estos dos no serán los últimos. El alcalde ya anunció que la siguiente aldea que contará con un punto de estos será Cernego para, seguidamente, continuar "nos pobos pequenos".

Las obras de O Mazo y San Miguel de Outeiro van muy avanzadas y ya cuentan con sus cubiertas, restando únicamente algún que otro detalle que aportará el Concello. Colocará bancos y mesas para que los usuarios puedan disfrutar tranquilamente de una conversación, o bien echar una partida de cartas, siempre bien resguardados de las condiciones meteorológicas adversas.

En un principio, la iniciativa parece haber recibido una buena acogida en los pueblos donde ya comenzó la construcción de estos lugares. En O Mazo, los vecinos llegaron a comprometerse a colocar plantas y mantener limpio el "pendello" que ellos mismos utilizarán.