Opinión

El Entroido, patrimonio inmaterial de la humanidad

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El Entroido, patrimonio inmaterial de la humanidad

Desfile de entroido en Xinzo. (Foto: José Paz)
photo_camera Desfile de entroido en Xinzo. (Foto: José Paz)

El carnaval es un fenómeno cultural universal que tiene en el Entroido de Ourense una de sus expresiones más singulares. Esa singularidad se concreta no solo en una manifestación que va mucho más allá de lo lúdico y festivo, constituyendo todo un conjunto de elementos etnográficos, artísticos e históricos que se concretan en aspectos como la gran diversidad de sus personajes: pantallas, felos, mázcaras, cigarrones, peliqueiros, felos, pitas, vergalleiros, troteiros, boteiros… O en elementos complementarios y a la vez tan relevantes como su propia gastronomía. El ciclo del Entroido se extiende a la vez por el calendario y el territorio. Desde la Mascarada Ibérica de Viana do Bolo hasta los desfiles del Domingo de Piñata. No hay rincón de la provincia en el que no se viva de una forma única y a la vez compartida con el resto de las villas, aldeas, parroquias… Así pues, tenemos a la vez entroidos locales que brillan con luz propia y se despliegan a lo largo del ciclo y se van engranando con los que celebran sus vecinos de otro municipio y parroquia. Ese conjunto conforma un todo que hace del Entroido de Ourense, de toda la provincia de Ourense, uno de nuestros valores que más interés despierta fuera de nuestras fronteras.

Y lo cierto es que, tan acostumbrados estamos a disfrutarlo, a compartirlo con nuestros amigos y familiares, a vivirlo, que tal vez no le damos la relevancia que merece. Los ourensanos nunca hemos pecado de chauvinistas. Más bien al contrario, tenemos cierta tendencia a restarle importancia a todo lo nuestro hasta que llegan voces desde afuera que reconocen un valor que, para nosotros, por ser tan cercano, nos pasa inadvertido. El caso de la Ribeira Sacra es un buen ejemplo de ello. 

Por esa misma razón, tal vez haya llegado el momento de que empecemos nosotros mismos, por reconocer el valor que tiene nuestro Entroido, no solo como una de nuestras señas de identidad colectiva. También como un recurso de desarrollo para Ourense. No hace falta más que recorrer durante algunos días del ciclo las calles de Laza, Verín, Xinzo, Maceda, Vilariño de Conso, Viana do Bolo, por señalar tan solo algunos ejemplos, para ver cómo los vecinos comparten con centenares, a veces millares de forasteros que vienen a conocer y a disfrutar un carnaval único en el mundo. Y del mismo modo que la Ribeira Sacra hoy se postula para ser reconocida por la Unesco como patrimonio mundial, tanto natural como cultural, tenemos que promover que nuestro Entroido sea declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad para que logre una mayor visibilidad internacional.

El Entroido es para Ourense una oportunidad con mucho recorrido todavía. Se desarrolla cuando la mayoría de los destinos turísticos internacionales apenas generan interés. Si hoy ya es una fuente de ingresos para el sector turístico local, el potencial que encierra debería convertirlo en la gran bandera detrás de la cual tendrían que seguir todos esos grandes recursos que Ourense posee: su gastronomía, su riqueza enológica, con cuatro denominaciones de origen, su patrimonio artístico, histórico y monumental. Su naturaleza, con dos reservas de la biosfera, parques naturales y un sinfín de espacios protegidos. Y, por último, el termalismo. Sabemos que nuestra provincia cuenta con los mayores recursos termales de toda Europa, pero no hemos logrado materializar esos recursos en bienes y servicios que se transformen en riqueza y en empleo que otros destinos con menos fuentes han logrado.

Las páginas de este periódico llevan tiempo registrando el severo problema que representa la extensión del fenómeno de la España vaciada en nuestra provincia. Es un drama contra el que todos reclamamos medios y soluciones para hacerle frente. Lo cierto es que las soluciones están a nuestro alrededor: el termalismo, el entorno natural, el enoturismo, el patrimonio artístico e histórico… y el Entroido es el ejemplo perfecto, la metáfora de adónde podemos llegar. Ahora hace falta imaginación, emprendimiento y una insistente exigencia para que los mismos medios y apoyos que recibieron otros territorios, lleguen también a Ourense, y que nosotros creamos que es posible y nos impliquemos en lograrlo tanto como nos implicamos en el propio Entroido.