Opinión

¿Cuál es el mejor regalo de reyes para nuestros hijos?

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¿Cuál es el mejor regalo de reyes para nuestros hijos?

Regalos amontonados junto al árbol de Navidad.
photo_camera Regalos amontonados junto al árbol de Navidad.

En estos días tan señalados, son muchos los progenitores que estarán pensando qué regalos deben hacer sus hijos/as. Muchos de ellos no sabrán qué regalar porque “ya tienen de todo”, otros dudarán entre multitud de opciones: videojuegos (antes de comprarlos, revisad el Sistema PEGI “Pan European Game Information”), móviles o Tablets, juguetes, ropa, etcétera.  A modo de sugerencia, para que la familia se organice, le recomendamos “La regla de los cinco regalos”:

Algo para leer: fomentar la lectura es una de las mejores opciones y, además, incentiva la imaginación y la creatividad. Es un regalo útil y adecuado para todas las edades porque engloba desde cómics y/o álbumes ilustrados, libros de aventuras, etc.. 

Algo deseado: alguno de esos juguetes que más desean ver bajo el árbol; alguno de esos regalos que llevan meses pidiendo y no paran de soñar con ellos, siempre que la economía de la familiar lo permita.

Algo necesario: puede ser algo de material escolar o material deportivo que necesiten porque se les haya quedado viejo o se haya roto.
Algo útil: la ropa y el calzado siempre vienen bien y les será útil. Se pueden regalar desde zapatillas de deporte hasta ropa para estar en casa o pijamas, sudaderas, jerseys, ropa deportiva, etc.

Los hijos/as desean y necesitan estar más tiempo con sus progenitores. Quieren jugar con ellos, hacer excursiones, pasar un rato hablando. No sólo lo suscriben los Reyes Magos sino la comunidad científica.

Los hijos/as reclaman más tiempo libre al día con sus progenitores y diferentes estudios dan muestra de ello, así un 63% de los niños (entre seis y 12 años) desean pasar más tiempo de ocio con sus progenitores. Pero "no se trata de estar por estar”, compartiendo un espacio, sino de interactuar con ellos, de hacer juntos alguna actividad, de jugar. Quieren que los progenitores sean participativos con ellos. 

Sin embargo, el ritmo de vida actual, en el que la prisa, las obligaciones y los deberes, hacen casi imposible pasar más tiempo con los hijos/as. De media, según aseguran algunas publicaciones, el tiempo de ocio que pasan los progenitores con sus hijos es de entre un 10% y un 20%. 

A modo de recomendación y para que los padres puedan hacer más cosas junto a sus hijos, una idea y que a los hijos/as les encanta es regalarles “un bote de cupones", se puede hacer a mano o buscar algún modelo en internet, y es tan sencillo como elaborar cupones canjeables que el hijo/a usa cuando le apetece realizar una actividad para hacer en familia: ver una película todos juntos, leer un cuento, un juego de mesa, visitar un museo, preparar su plato favorito, jugar/practica a su deporte favorito, asistir a un concierto o a un evento deportivo, pasear en bicicleta,… 

Dedicar tiempo a jugar con los hijos/as es clave para la mejora de la comunicación y uno de los mecanismos más eficaces para conocerse en mayor profundidad entre todos los miembros de la familia, no sólo que los progenitores conozcan más a sus hijos/as sino también al revés. En el tiempo de juego se aprovecha el momento para hablar de las cosas que han pasado, los miedos del futuro, para conocer cómo se comportan uno u otro y, en definitiva, para conocerse.

No debemos olvidar tampoco que los niños tienen necesidad de jugar, y además, se convierte casi en una obligación para el desarrollo de muchas capacidades que el juego da tales como: la curiosidad, la experimentación, la posesión y utilización del objeto, a perder, a ganar, aprender a retardar la gratificación, a superar la frustración...

En fin, pocas veces algo tan económico aporta tantos beneficios: mejora e incrementa los vínculos efectivos, el clima y la comunicación familiar, contribuye a liberar el estrés y la tensión ya que divertirse y hacer actividades juntos nos ayuda a liberar tensiones, aumenta la confianza, la seguridad y la autoestima de nuestros hijos/as ya que se sienten queridos y seguros (con lo que nos ahorraremos un buen dinero en psicólogos/as).