Opinión

Ya sabía yo

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Ya sabía yo

Según he leido en un artículo publicado en La Vanguardia la semana pasada, el 40% de los habitantes de la península ibérica descendemos de un mismo antepasado común. Nos ha fastidiado la abuela. Ya sabía yo que éramos todos parientes.

Teniendo en cuenta dicha evidencia científica, evidencia al menos de momento como todo lo científico (mañana los expertos nos dirán otra cosa distinta), Puigdemont es primo mío. Un primo lejano eso sí, muy, muy lejano. A mí me da igual eso, pero a usted no querido lector, porque... también es primo suyo. Piénselo.

Como en toda familia que se precie en esta gigantesca familia ibérica nuestra hay de todo: imbéciles, tarados, tipos brillantes, buenas personas, psicópatas asesinos, gente creativa, funcionarios, músicos, pintores, fontaneros, políglotas, empresarios, divas, periodistas, obreros y en fin, sigan ustedes con la lista así me escriben el artículo y me ahorro hacerlo yo, que hoy estoy cansado.

En el mismo reportaje también se aclara que en el País Vasco (qué raro que no lo llamen Euskalerría) el porcentaje con respecto al antepasado común asciende al 70%, algo que también sospechaban el resto de humanos ibéricos que no han estudiado antropología. De los gallegos no dice nada. No sé si estamos dentro del otro 60% o qué. Los gallegos siempre estamos al margen.

Yo cuando estuve en el Parque Güell por un momento creí que lo había diseñado yo mismo, e idéntica sensación tuve en El Prado delante de Las Meninas, en la Capilla Sixtina, en el Obradoiro contemplando la fachada de la catedral o en Toledo ante el "Entierro del Conde de Orgaz" del Greco. Curiosamente me ocurre algo parecido con ciertas lecturas como El Lazarillo de Tormes, "Últimas tardes con Teresa", "Matar a un ruiseñor", "Follas Novas", o "Poeta en Nueva York" de García Lorca. Tengo la sensación mientras las leo de que las he escrito yo. Y con las películas me pasa lo mismo: "Pasión de los fuertes", "Tempestad sobre Washington", "Caballero sin espada", "E.T.", "La guerra de las galaxias", "Calumnia", "El hombre del brazo de oro", "Star Trek 1, 2 y 3", "El Padrino", "La diligencia", etc. 

Excuso comentarles lo que me pasa cuando pongo en el equipo "Romeo y Julieta" de Prokofiev, "All you need is love" de Los Beatles, "Guantanamera", cualquier canción de Mariza o de Cesária Evora, el movimiento 16 de "El Lago de los Cisnes de Tchaikovsky", "Billie Jean" de Michael Jackson o el tema "Los Manolos" de Boccherini. En este último caso imagínense ustedes el shock casi anafiláctico que sufro si al mismo tiempo estoy viendo "Master & Commander". Ni les cuento. Alguna vez he tenido que ir a urgencias por eso.

¿Es un defecto mío? ¿Le pasan estas cosas a alguien más? Supongo que sí. Entre tantos millones de personas que descendemos todos de un mismo antepasado común que vivió hace 4.500 años tiene que haber alguno más como yo. Y alguno más como Puigdemont también habrá. Eso seguro.