Los colores

Albert Camus hubiese cambiado sin dudar el Premio Nobel de Literatura por el aplauso como futbolista. "Después de muchos años en que el mundo me ha permitido variadas experiencias, lo que más sé, a la larga, acerca de moral y de las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol", escribió en 1957, año en el que recibió el gran galardón de las letras, en un artículo publicado por la revista 'France Football' bajo el título 'Lo que le debo al fútbol'. De la pelota pronto descubrió "que nunca viene hacia uno por donde uno espera que venga. Eso me ayudó mucho en la vida, sobre todo en las grandes ciudades, donde la gente no suele ser siempre lo que se dice ‘derecha". 

Del fútbol también se aprende que los colores no se cambian por muy mal que le vayan las cosas al equipo. Un padre del Dépor podría disculpar que le saliese un hijo del Celta, pero resultaría incomprensible que mudase la camiseta a no ser que triunfe como futbolista y un cheque se interponga en la negociación entre los sentimientos y la manutención. De los chaqueteros no conviene fiarse porque, como aprendió Camus del balón, pueden salir por donde menos se espera y según a ellos les convenga.

Vox organizó el sábado su primer tinglado político en Galicia y reunió a más de 250 personas en Ourense para escuchar a Javier Ortega Smith, secretario general de la formación creada por Santiago Abascal para situarse más a la derecha del PP. Afirmó Salud Anguita, la vicesecretaria nacional de implantación territorial, que Vox "supera ya los 28.000 afiliados en toda España".

En Ourense eran en octubre "25 valientes y ahora unos 300", según cifras facilitadas por Anguita, los que se suman a la peculiar "reconquista" a la que llamó Ortega en campo del PP. Vox, si se cumplen los vaticinios y el ruido mediático, puede ser después  de las elecciones una agencia de colocación y parece haber gente dispuesta a sentir otra camiseta a cambio de un jornal.

En la otra parte del campo, la dirección de Podemos quiere que Íñigo Errejón se largue por presentarse a la Comunidad de Madrid en la formación de Manuela Carmena. Renuncia al acta de diputado, defiende su amor incondicional a los colores y gana el relato.