FINANCIACIÓN

Asnef: el fichero donde nadie quiere aparecer

Figurar en la lista de morosos de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Créditos o Asnef, como todos lo conocen, representa un claro deterioro de la imagen financiera de cualquier ciudadano.

Asnef: el fichero donde nadie quiere aparecer

Aparecer en esos ficheros es una traba para acceder a préstamos en entidades bancarias o para poder realizar intercambios comerciales importantes con negocios que se guíen por la información que allí aparece.

Pero ser borrado de este listado no es tan difícil y conseguir créditos a pesar de estar en esta lista tampoco es algo imposible.

Conseguir un crédito es posible

Gracias a la llegada de las nuevas empresas financieras que rompen los esquemas de las entidades bancarias tradicionales, aparecer en la lista de morosos de Asnef ya no representa una imposibilidad para adquirir un crédito.

Afortunadamente han surgido muchas empresas que se dedican que otorgar cualquier préstamo con ASNEF, donde el solicitante, con la consignación de pocos requisitos, puede acceder a pequeñas sumas de dinero, pagaderos en 30 días en una sola porción. 

Procesarlos es muy fácil. Solo se necesita ingresar a la página web de los portales que en España se dedican a esto y cumplir con los requisitos, que generalmente son: presentar un documento aval de los ingresos mensuales, datos personales del solicitante, y números de contacto y correos electrónicos.

La cantidad de dinero varía de acuerdo con la empresa en la que se haga la solicitud; la cantidad puede ser desde 40 a 1400 euros.  Una vez cumplidos los requisitos, no pasarán más de 24 horas para que el solicitante tenga el dinero en su cuenta bancaria.

Aunque estos créditos son rápidos y fáciles de adquirir, si hay una normativa que debe cumplir la persona que los solicite. Es importante que la deuda por la que fue incluido en el listado de impagos de Asnef no supere los mil euros y que no esté relacionada con una entidad bancaria.

Cómo desaparecer del listado de morosos

Existen tres opciones para desaparecer de esta lista:

Pagar la deuda es la vía más fácil y rápida para salir de Asnef. Lo primero que el moroso debe hacer es ponerse en contacto con la Asociación vía correo electrónico, fax, teléfono o acercándose a las oficinas y solicitar la información concreta del porqué está en el fichero, cuál fue la empresa que lo registró y la cantidad adeudada y proceder a pagar la cifra.  

La vía larga es esperar los seis años establecidos en las leyes españolas para que la deuda prescriba. Aunque esto es no significa que la persona deje de estar catalogada como morosa, sino que Asnef vende los datos a otros ficheros, por lo que solo se deja de aparecer en uno para figurar en otro menos reconocido.

El litigio es otra opción, aunque por lo general siempre representa un desgaste emocional, físico y económico para la persona, porque debe entrar en querella legal con la empresa que lo incluyó en el listado. Esta vía solo tiene valor si es está completamente seguro de que se fue incluido de manera injusta en el fichero. 

Contratar a un tercero. Si bien salir de ASNEF es algo relativamente sencillo, hay personas que optan por contratar a empresas que se encargan de realizar estos trámites y garantizan la exclusión de la persona del listado.

Contra la pared

La fuerte crisis económica ha hecho que muchas personas se atrasen considerablemente en el pago de sus deudas, lo que a la larga los lleva a ser incluidos en listas de morosos, como Asnef, y en algunos casos sin que éstos tengan conocimiento de la situación.

De acuerdo con estudios recientes realizados por empresas crediticias y de riesgo financiero, el saldo de las personas morosas, por ejemplo, en Comunidades Autónomas como Galicia, registra un incremento de 400 % en el último año.

La misma situación también impulsó las compras a largo plazo o con intereses, escenario propicio para que los españoles tengan mayor probabilidad de ser tildados de morosos y caer en los ficheros públicos.

Ante este aumento de las deudas impagadas, además de incluir al cliente en Asnef, los comerciantes optaron por contratar a empresas de cobro que, bajo la utilización de métodos poco ortodoxos de cobro, acosan al deudor en su necesidad de recuperar el dinero.