LA CRÍTICA

"Master and Commander"

Se cumplen quince años de una de las cintas más aclamadas del siglo XXI

Russell Crowe en el filme.
Russell Crowe en el filme.
"Master and Commander"

Master and Commander: Al otro lado del mundo se estrenó hace quince años, convirtiéndose en una de las películas más aclamadas en lo que va de siglo. El filme, dirigido por Peter Weir, está basado en la serie de novelas Aubrey-Maturin de Patrick O’Brian, y relata la historia de Jack Aubrey, un capitán de la Marina Real británica interpretado por Russell Crowe. Pero lo que muchos no saben es que la película fue planeada como la primera entrega de una saga que, desafortunadamente para los fans, nunca continuó.

Al sumarse al proyecto como director, Weir decidió que la película debía dar la sensación de estar en un barco de la Armada del siglo XIX, tal como O’Brian evocaba en sus libros. Eso requeriría un alto presupuesto, con varios meses de filmación en un tanque, 10 días de filmación en una réplica de un barco en el mar y una atención especial el vestuario y los sonidos. El presupuesto se elevó así hasta los 150 millones de dólares.

Pero Tom Rothman, entonces jefe de 20th Century Fox, creía profundamente en Master and Commander, viendo los libros como el comienzo de una posible franquicia. “Tom había intentado durante años convertir Master and Commander en una película en Fox”, dijo Duncan Henderson, uno de los productores de la película, en una reciente entrevista con TheWrap. “Cuando se convirtió en CEO, esa fue la oportunidad para lograrlo, y puso todo el apoyo del estudio detrás del proyecto”.

“Weir dijo específicamente que quería que muchas de las escenas se parecieran un poco a un documental”, dijo Henderson. Después de rodar durante meses en un tanque, la película continuó durante 10 días en alta mar. Las secuencias en el mar requerían docenas de extras, a bordo de una réplica a escala de un barco del siglo XIX que ahora está atracado en San Diego, California. Y aunque el rodaje fue intenso, Master and Commander no logró alcanzar el primer puesto en taquilla, a pesar de las excelentes críticas. El filme solo recaudó 212 millones de dólares a nivel mundial, apenas recuperando sus costos de producción y comercialización.