INVESTIGACIÓN

La jueza desacredita el informe sobre el suicidio de un policía en Ourense

Rechazó el recurso planteado por los gemelos investigados para tener en cuenta sus conclusiones

La jueza desacredita el informe sobre el suicidio de un policía en Ourense

La jueza de Instrucción 3, que investiga el supuesto asesinato del policía Celso Blanco el 9 de abril de 2016, se mantiene en la tesitura inicial de no dar oxígeno al informe de agosto de 2017 de la Brigada de Delitos contra las Personas -sección de homicidios- de la Comisaría General de la Policía Judicial Madrid que concluye que "existen indicios y pruebas objetivas que hacen plantear la etiología suicida como la más probable" a la hora de explicar la muerte del agente.

La instructora acaba de rechazar, tal como era previsible, el recurso de reforma planteado por el letrado que representa a los investigados, los gemelos Bernardo y Roi D.L., en el que se oponía a la decisión de la instructora de no tener en cuenta las determinaciones de ese documento. "No ha lugar a lo manifestado en el oficio", aseguraba la jueza Eva Armesto.

Entre los argumentos planteados, esgrimía que el informe no aparece firmado y carece de solvencia para ser considerado prueba pericial, anotando una serie de defectos, sobre todo a la hora de concretar cuestiones como las características físicas de los funcionarios zurdos (Blanco lo era)que recrearon el disparo para demostrar que la corredera de la pistola sin cargador, como la que apareció en su mano, puede quedar hacia atrás, accionando la pieza de retenida hacia arriba.

En su argumentación, detalla "circunstancias objetivas" para apuntalar el homicidio: la manipulación de la pistola utilizada (una de las sustraídas del búnker, que apareció sin cargador y con la recámara abierta -los especialistas de Balística Forense confirmaron que su funcionamiento era correcto-); la distancia del disparo (no fue a bocajarro con suele ser normal en un suicidio) y la trayectoria (descendente); el hallazgo de ADN de un tercero en el arma; la ausencia de heridas de caída en el cuerpo de la víctima; la sangre en la mano y los frunces del pantalón (atribuidos a colocar el arma bajo el cuerpo).

El documento al que la instructora no da fiabilidad considera factible un suicidio con una pistola (una HK modelo USP Compact de calibre nueve milímetros) con la corredera abierta. Especifica que pudo deberse a "un empuñamiento forzado, algo creíble en el momento de quitarse la vida.

Para los policías de Homicidios, "no es totalmente descartable que, en un momento particularmente tenso, Celso actuara involuntariamente sobre la pieza de retenida de la pistola, lo que provocó que la corredera quedara abierta".

La Audiencia tendrá la última palabra al presentar la defensa un recurso de apelación.