CASTAÑA

Los productores de castaña fían a la lluvia mejorar la campaña

La borrasca retrasa una semana el inicio de una temporada marcada por la avispilla y la sequía

Imagen que ofrecía un soto barquense, en la tarde de este jueves.
Imagen que ofrecía un soto barquense, en la tarde de este jueves.
Los productores de castaña fían a la lluvia mejorar la campaña

Los productores de castaña de la provincia se encuentran expectantes a la espera de que las lluvias anunciadas se prolonguen en el tiempo y ayuden a enderezar una campaña que se prevé mermada por la falta de agua y el efecto de la avispilla del castaño.

En la comarca de Valdeorras deberán posponer el inicio de la recogida. La lluvia caída en las últimas horas y la amenaza de nuevas borrascas retrasará el comienzo de la campaña, previsto inicialmente para este fin de semana, hasta el 20 de octubre. Este cálculo fue el que realizó ayer el propietario de la comercializadora Castanval, José Barreda. "A auga venlle moi ben ás castañas. Cantidade aínda hai, mais o que importa é a calidade", comentó.

Otro valdeorrés, Juan Fernández, responsable de Castañas Rafael y presidente de Proagrosilga (Asociación de Productores y Exportadores de Productos Agrosilvestres de Galicia), coincidió en señalar que la campaña comenzará dentro de una semana, aunque "no será una gran cosecha", según dijo. Seguidamente, explicó que la producción va a depender de la zona. Habrá zonas que recojan un buen fruto, en tanto que otras, afectadas por una mala floración, la avispilla del castaño (Dryocosmus kuriphilus) o el frío deberán conformarse con una cosecha inferior. "Esperamos que sea una cosecha normal, pero irregular", zanjó.

En la barquense Castañas Barredo, su propietario, Francisco Barredo, fue rotundo al calificar la campaña como "mala". Afirmó que el fruto está "deshidratado", un mal que podría corregir el agua de lluvia que comenzó a caer ayer, siempre que después lleguen días secos y con temperaturas que no superen los 20 grados.

En Vilariño de Conso, el presidente de la Asociación de Propietarios de Soutos, Rubén Darío Bembibre, prevé que la campaña no arrancará hasta principios del mes próximo. Este productor no se mostró demasiado optimista acerca de la cosecha. "Haberá pouca. A avispiña fixo un dano descomunal e, en xuño, o pedrisco tamén afectou". También se quejó de que la lluvia llega algo tarde. "O castiñeiro necesita humidade, senón, os ourizos caen secos", dijo.


Compás de espera


Otro socio de este colectivo de Vilariño de Conso, su secretario, José Antonio Castro, confía en que la cosecha de este año mejore la anterior. "O ano pasado, a calide foi moi mala, anque ao final mellorou un pouco. Debería chover un pouco máis e, se volve a saír o sol, o fruto madurará", añadió. "A campaña se está retrasando. O forte chegará a finais de outubro ou principios de novembro", comentó Xesús Quintá, presidente de la Indicación Xeográfica Protexida (IXP) Castaña de Galicia. Coincidió con el resto de productores en señalar que las lluvias resultarán beneficiosas para un fruto muy castigado por el calor. En todo caso, prevé que la campaña será "bastante boa en Ourense", aunque no se mostró tan optimista al referirse al resto de sotos gallegos. "En Galicia se nota máis a avispilla e a falta de floración. A ver se esta auga axuda", dijo.

En referencia a la producción estimada, calcula que en Galicia, con una producción media de 20 millones de kilos, este año podría quedarse con solo 15 millones, es decir, un 25 % menos. Un año normal, el 60 % de la castaña será recogida en los sotos ourensanos, según estima Castaña de Galicia.


"Este tiempo tan seco no hidrató bien el fruto"


La Ribeira Sacra es otra de las zonas productoras de castaña de referencia de la provincia. Francisco Magide, edil del grupo de gobierno y que en 2009 puso en marcha una iniciativa para "vender a un único comprador la castaña producida en el concello de todo aquel que quiera", reconoce que "este año será el segundo que estaremos afectados por la plaga de la avispilla del castaño y eso mermará de forma importante la producción".

 Según recuerda, "hasta el año pasado vendíamos del orden de entre 70 y 80.000 kilos de castaña", pero la aparición de la avispilla del castaño, "unida a este tiempo tan seco que no ha permitido hidratar correctamente al fruto", se prevé que se traduzca en bastante menos producción.

Magide remarca que "el año pasado ya nos quedamos en los 22.000 kilos y este año nos situaremos, como mucho, en los 30.000, si llega una sucesión de precipitaciones que se prolonguen unos días y empapen el terreno". Esas lluvias ayudarían a salvar "la producción que tenemos en altura", explica.

El edil, por otra parte, reclama a la Xunta "que sea menos timorata a la hora de utilizar el parásito Torymus, que ataca directamente las larvas de este insecto" que está mermando de forma importante la producción de castaña. 


Coren y Cuevas, a la espera de ver el resultado de la recogida este año


El mercado de la castaña cuenta con dos empresas provinciales de referencia a la hora de hacerse con este producto para su elaboración o uso destinado a alimentación de productos de la gama selecta.

En el caso de Grupo Cuevas, señalan que, "como siempre, nuestra intención es suministrarnos del mejor producto local; únicamente si el volumen que necesitamos no se encuentra disponible, buscaremos alternativas en otros puntos".

Por otra parte, añaden que el volumen de producto será "similar a la del año pasado".

En cuanto a Grupo Coren, en la temporada del otoño pasado se adquirieron 4,5 millones de kilos de castaña para la alimentación de los cerdos durante 2018, por un importe de siete millones de euros.

Desde que en 2012, Coren lanzaba su gama Selecta de cerdo alimentado con castañas, ha dinamizado el sector al elevar la demanda de castaña y desde la cooperativa remarcan que "esto se ha traducido en un incremento del precio pagado a los productores".