BAIXA LIMIA

Alcaldes del Xurés piden limpiar los montes para evitar más incendios

La maleza llega hasta algunos los pueblos de la zona pese a que la comarca está declarada como Reserva de la Biosfera 

Vehículos y brigadas que participaron en el incendio oroginado el pasado día 31 de marzo en Lobios.
Vehículos y brigadas que participaron en el incendio oroginado el pasado día 31 de marzo en Lobios.
Alcaldes del Xurés piden limpiar los montes para evitar más incendios

La llegada de la primavera y, con ella, el buen tiempo y la aparición de los primeros fuegos, ha obligado a movilizar en varias ocasiones a los servicios antiincendios en la comarca de la Baixa Limia. El penúltimo incendio, y hasta ahora el más grave en una zona protegida del Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés en Lobios, ha encendido todas las alarmas en los consistorios, cuyos responsables reclaman más medios y planes preventivos los 365 días del año para limpiar los montes. "Es necesario intensificar las labores de prevención durante todo el año, porque los montes están de pena", lamenta el alcalde de Muíños, Plácido Álvarez, que sin restar importancia a la labor que ejecutan los medio aéreos en las labores de extinción, comenta que "con lo que se gasta en una hora de vuelo de un avión, nosotros haríamos maravillas".

El alcalde de Entrimo Ramón Alonso, va más allá y cree que es fundamental un cambio en las políticas antiincendios de la Xunta. "Es bastante penoso, pero una triste realidad, que la única defensa que tengamos contra los incendios sea la lluvia". En una comarca declarada Reserva de la Biosfera Transfronteriza con Portugal y con una amplia extensión dentro del Parque do Xurés, donde se presuponen más medios y planes para la protección del medio ambiente y su armónica convivencia con el hombre, "la maleza llega hasta los pueblos", lamenta Alonso, que critica que "el parque natural es solo un cartel, sin nadie detrás. Es una risa", ironiza.

Un panorama nada favorecedor para el futuro del parque, pero del que la alcaldesa de Lobios, Mari Carmen Yáñez, trata de ver el lado positivo. "Al tratarse de una extensión tan grande, es difícil que el parque llegue a todos", reconoce y, por eso reclama "una actuación conjunta" de todas las administraciones para llevar a cabo un plan de prevención "con sentido común". Convencida de que, intencionados o no, "tendremos que seguir conviviendo con el fuego", propone "redoblar esfuerzos" para poner a punto las pistas de acceso a las zonas de montaña y también hacer nuevos cortafuegos para que, si arde, la zona afectada sea la de menor extensión posible. "Entiendo que habrá quien no esté de acuerdo, pero nuestra misión es proteger cuantas más hectáreas mejor, y más si se trata de zona protegida", dijo.