Tenerife, la isla de las mil caras

El turismo de calidad en nuestro país es uno de los pilares de nuestra economía. Nuestro privilegiado clima atrae principalmente a los extranjeros que buscan turismo de sol y playa. 

Tenerife, la isla de las mil caras

Pero si hay un lugar que destaca de entre toda nuestra geografía, tanto como destino turístico para extranjeros como para los propios españoles, ese es Tenerife: la isla de las mil caras que te espera con los brazos abiertos y con el calor amigable de sus gentes, para ofrecerte todo lo que puedas esperar de esta paradisiaca isla y mucho más. 

Tenerife es la isla de las mil experiencias recogidas en un solo lugar. Podrás adentrarte en su fascinante naturaleza, relajarte en una de sus magníficas playas, remontar al Teide, jugar al golf, subir los niveles de adrenalina en un parque temático…

Descubre en las islas de moda donde viajar este año con eDreams qué hacer en Tenerife y ya no te quedará ninguna duda de por qué Tenerife es uno de los destinos más demandados durante todo el año, debido entre otras cosas a su excepcional y suave clima, que nos permite disfrutar de unas vacaciones en Tenerife en cualquier época del año.

La gastronomía de la isla

Hay momentos en los que el acto de comer  deja de ser una cuestión de mera supervivencia y se convierte en todo un deleite para los sentidos. En Tenerife descubrirás que la cocina encierra todo un universo de sabores, texturas, colores y aromas que hasta este momento han permanecido desconocidos para ti.

La variedad climática y paisajística de la isla aporta color y sabor a su extraordinaria gastronomía, conjugando en perfecta armonía una cocina sencilla pero sabrosa, elaborada con los productos de la tierra. Abundan las frutas, muchas de ellas tropicales, las verduras, con algunas variedades exóticas, el pescado fresco, la carne y las papas. Con respecto a este último ingrediente, es obligatorio probar las papas con la salsa canaria más internacional, el mojo (rojo o verde, de pimentón o pimienta palmera, y de cilantro). Simplemente delicioso, para chuparse los dedos.

Otro de los platos estrella es el puchero canario, un caldo elaborado con distintas verduras y carnes que está considerado como uno de los más nutritivos y saludables de la cocina española.

El queso, normalmente de cabra, es uno de los entrantes más típicos de la Isla. Frescos o secados al aire, se caracterizan por una masa tierna y un aroma especial, antesala de su sabor limpio, ligeramente ácido y salado. Recientemente, varios quesos de la Isla han sido premiados a nivel internacional.

El toque dulce lo aporta la miel. En la Isla existen algunas variedades únicas en el mundo, ya que se elaboran con especies endémicas tanto de abejas como de flores. Una de las más singulares es la miel de retama del Teide.

El plátano de Canarias es uno de los productos más conocidos del archipiélago. Es el único plátano del mundo reconocido con Indicación Geográfica Protegida (IGP), que garantiza su singularidad y su excelente calidad. 

No te vayas de Tenerife sin saborear su rica gastronomía. Sentarse en una terraza con vistas al mar y saborear uno de sus suculentos platos, pues es una experiencia que alimenta tanto el cuerpo como el alma.

Visita obligada: El Teide

Debería ser pecado pasar por esta isla y no pisar el Teide. Una oportunidad única de ver un paisaje singular que, sin duda, no te dejará indiferente. Así que si vienes a Tenerife, ponte unos zapatos cómodos y dedícale un día a este paraje de inigualable belleza. 

Situado en el centro de la isla, el parque natural del Teide es la joya de la corona tinerfeña. Y lo cierto es que no es para menos, porque el Teide es el tercer volcán en activo más alto del mundo y el pico más alto de España, gracias a sus 3.716 metros de altura. 

Vive una experiencia única subiendo al teleférico que te llevará a 3.555 metros de altura, pero recuerda que para llegar al cráter se necesita una autorización previa y estar un poco en forma, porque el último tramo se tiene que hacer a pie. 

Aún así, te aseguramos que no hace falta subir hasta la cumbre para enamorarte de la singularidad del Teide. Puedes acercarte solo hasta la base y disfrutar de su perfil y de las esculturas de lava que salpican el paisaje. Creerás que estas en otro planeta.