A Limia

La Escuela de Gaitas de Xinzo reclama la reforma de su sede


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La Escuela de Gaitas de Xinzo reclama la reforma de su sede


El ferrolano Fernando Dopico, director de la Escola de Gaitas de Xinzo.
photo_cameraEl ferrolano Fernando Dopico, director de la Escola de Gaitas de Xinzo.

El edificio tiene goteras, los alumnos se quejan del frío en invierno y el equipamiento es muy deficiente 

Los responsables de la Escuela Municipal de Gaitas y Percusión de Xinzo de Limia esperan como regalo de Navidad una reforma de su sede, ubicada en la rúa Lepanto, que se adecúe a los proyectos musicales que quieren llevar a cabo. A través de su director, Fernando Dopico, padres y madres de alumnos y profesores del centro denuncian una serie de deficiencias que tendría que asumir, según señalan, la Concellería de Cultura. "Hay que pensar que la Escola de Gaitas está situada en lo que fue cárcel pública hasta el año 1849 y luego se convirtió en la primera casa de cultura de Xinzo, en los años 70 del siglo pasado", explicó el director de la escuela municipal, desde hace 20 años. "Pocas reformas se han hecho en este edificio desde entonces. Después de mi llegada se puso un suelo de goma y se mejoró un poco el espacio, pero no mucho más", añade. Dopico explica que la instalación eléctrica no se ha renovado desde los años 70 y en invierno los alumnos se aquejan del frío. "Para solucionar esto tenemos una serie de calefactores, pero consumen mucho y casi no calientan", puntualiza. "También hay mucha humedad. Este año ha llovido dentro del edificio a causa de los temporales y las ventanas, que son muy antigüas, filtran mucho el frío y el polvo", añade.

Por otra parte, el director señala que, a nivel de equipamiento, "tenemos muy pocos recursos para trabajar". "Sí se han comprado algunos libros y partituras pero el instrumental habría que renovarlo cada cierto tiempo, aunque somos conscientes de que es una inversión", explica Fernando Dopico. "Tendríamos que mejorar la insonorización, pues la que tenemos en la actualidad es casera, y también abordar los accesos para personas con movilidad reducida, que no existen", añade. Desde la Escuela de Gaitas manifiestan que el Concello "es conocedor de esta situación".