Deporte general

Balón de Ronaldo

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El delantero internacional portugués del Real Madrid acaba con el reinado de cuatro años consecutivos del argentino del Barcelona Leo Messi

Balón de Ronaldo

El portugués del Real Madrid Cristiano Ronaldo, invadido por la emoción, con lágrimas en los ojos y acompañado por su hijo, terminó por conquistar su segundo Balón de Oro, el que le reconoció como el mejor jugador del 2013, para entrometerse en el dominio del argentino del Barcelona Leo Messi, segundo, al que superó por 160 votos en Zurich, con el francés Ribery tercero.
El mundo del fútbol ha premiado al más destacado del año en una carrera sumida en la indefinición y sin un baremo claro para determinar al merecedor del trofeo. A veces fue, como ésta, el sobresaliente del curso; otros, el más relevante dentro de unos éxitos colectivos; en ocasiones, el considerado el mejor del mundo; y en el resto, algunos que no tenían que ver con nada de esto.

No obstante, méritos ha hecho para ello Cristiano Ronaldo, que ofreció una de las pocas imágenes emotivas y espontáneas de una ceremonia encorsetada. Con su hijo en escena y su novia Irina y su madre, conmovidas en el patio de butacas, el portugués no pudo soportar la intensidad del acto.

'No tengo palabras. Gracias a mis compañeros del Real Madrid y de la selección y a mi familia. Es muy difícil ganar este premio. Ha sido gracias a mi presidente y a muchas personas que están junto a mí. Es un momento muy emocionante. No puedo hablar más', dijo con lágrimas en los ojos.

Los goles y un final de año excelso han devuelto a la cima a Cristiano Ronaldo, que se marchó de vacío de la temporada en cuanto a trofeos colectivos se refiere. Ronaldo explotó en la segunda mitad del ejercicio, en España y en la Champions. Pero sobre todo guió a Portugal hacia Brasil con una participación descomunal.

Ronaldo queda ya a la altura de los alemanes Franz Beckenbauer (1972 y 1976) y Karl-Heinz Rummenigge (1980 y 1981), el inglés Kevin Keegan (1978 y 1979), el brasileño Ronaldo Nazario (1997 y 2002) y de Alfredo Di Stéfano (1957 y 1959), que lograron también dos reconocimientos, y uno por debajo de los holandeses Johan Cruyff (1971, 1973 y 1974) y Marco van Basten (1988, 1989 y 1992) y el francés Michel Platini (1983, 1984 y 1985), que obtuvieron tres a lo largo de su carrera.

La modelo brasileña Fernanda Lima y el holandés Ruud Gullit marcaron el paso en una ceremonia guiada sin escaso margen para la improvisación ni cabida para la espontaneidad. Sólo la imagen del ganador al recoger el trofeo, las lágrimas de Pelé cuando recibió el premio de honor al mejor jugador de la historia y el homenaje a Eusebio le dieron un aire distinto a un espectáculo trazado, con cabida para la música con actuaciones como de Laura Pausini, James Blunt y Amy MacDonald.

Heynckes fue premiado como el mejor entrenador; y el acrobático gol conseguido por Ibrahimovic en un amistoso frente a Inglaterra fue votado como el mejor tanto y galardonado con el Premio Puskas.