La cancelación de la venta de su filial Juliana, por la inasistencia de acreedores, precipita que deba asumir su deuda de 60 millones

El astillero vigués Vulcano, abocado a la entrada en suspensión de pagos

El astillero vigués Vulcano quedó ayer abocado a entrar en proceso concursal (antigua suspensión de pagos) tras cancelarse la venta de su filial Juliana y no celebrarse la junta de acreedores por falta de quórum.
Según han informado los sindicatos, gran parte de los acreedores del astillero asturiano, entre ellos los principales -Pymar y Banco Popular-, no acudieron ayer a la cita en Oviedo. Así, estaba prevista una reunión de la junta de acreedores en la que se iba a concretar la firma de un convenio por medio del cual se cerraba la venta de las instalaciones de Juliana a Armón por 16 millones de euros, y se pactaba trasladar el sísmico 535 a Vigo para su conclusión.

Al no celebrarse la junta, la autoridad judicial ha iniciado el proceso de liquidación de la filial, lo que significa, según explicó el portavoz de CC.OO., Ramón Sarmiento, que 'la deuda de Juliana -unos 60 millones de euros- recae sobre Vulcano'. Así las cosas, el futuro de la empresa viguesa queda comprometido ya que sólo podrá mantener la actividad a corto plazo, y eso siempre que la Xunta de Galicia facilite los avales necesarios para terminar otro de los sísmicos, el 533, que se está construyendo en la grada viguesa.

No obstante, los sindicatos insisten en que es preciso asegurar la financiación de ese barco antes de que se inicie la suspensión de pagos, porque en caso contrario, 'no habría forma de conseguir avales'. También señalaron que 'no se puede consentir la paralización de la actividad', de hecho, 'se puede seguir la construcción del 533 aún en proceso concursal'. Ante esta situación, los trabajadores han decidido mantener su encierro en las instalaciones de Vulcano y prevén reunirse en las próximas horas con representantes de la dirección de la empresa naval para negociar cómo se enfoca el futuro de esta compañía, que cuenta con alrededor de 130 trabajadores en plantilla, pero de la cual dependen en torno a mil operarios contando el empleo directo e indirecto.

El presidente del comité de empresa, Antonio Fernández, afirmó en la asamblea de trabajadores que 'llegados a este punto, hay que activar el compromiso del conselleiro Javier Guerra para terminar el 533 con avales del Igape'. Asimismo, explicó que no descartan convocar movilizaciones a medio plazo, en función de cómo se resuelva la situación del astillero.


AVALES DEL IGAPE

Fernández subrayó que, con los avales del Igape, 'en dos o tres semanas habría unas 400 personas trabajando', y lamentó que Pymar y el Ministerio de Industria 'parece que apuestan por que no se trabaje'. 'Igual lo que quieren es cerrar los astilleros', señaló. Con respecto a la posición del alcalde de Vigo, Abel Caballero, quien expresó su apoyo a la empresa, aunque le recriminó que no se pusiera en contacto con él para pedir su mediación ante Industria, el presidente del comité ha precisado que 'se hizo un llamamiento a través de los medios a todas las administraciones'. 'Todos saben que estamos encerrados, y el que quiso venir, vino', ha apuntado, en referencia a la reunión mantenida el pasado jueves con el titular de la Consellería de Economía, Javier Guerra.

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