El titular de Fomento y el presidente de la Xunta utilizaron un tono conciliador en sus respectivas intervenciones en el acto de inauguración de la nueva terminal del aeropuerto compostelano

Blanco y Feijóo aparcan sus desencuentros en Lavacolla

Caamaño, Núñez Feijóo y Blanco, durante su visita a las instalaciones de la nueva terminal de Lavacolla. (Foto: ANA VARELA)
Había expectación por saber cómo sería el encuentro entre el ministro de Fomento, José Blanco, y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, con motivo de la inauguración de la nueva terminal de Lavacolla en Santiago -en la misma semana en la que el portavoz del Gobierno reveló que fue el titular del Ejecutivo gallego quien propuso el año 2015 como fecha de finalización del AVE a Galicia- y ambos dirigentes mostraron su perfil político más diplomático mediante sendas intervenciones marcadas por un tono conciliador en pro de la cooperación.
Con la polémica sobre los plazos de llegada del AVE a la comunidad gallega desde la Meseta -el Gobierno central defiende que ocurrirá en 2015 frente a las tesis de la Xunta que establecen que no sucederá antes de 2018- llegaban juntos y sonrientes Núñez Feijóo y Blanco acompañados, entre otros, por el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, y el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández; en lo que presagiaba un encuentro propicio para la cesación de acusaciones entre ambas administraciones.

El primero en hablar fue el ministro de Fomento, quien agradeció de forma expresa la presencia del titular del Ejecutivo gallego en el acto para dejar claro que: 'Más allá de las discrepancias políticas, todos debemos perseguir un mismo fin para que Galicia rentabilice todo lo que estamos invirtiendo en la transformación integral de sus infraestructuras de transporte'.


COLABORACIÓN

Y es que Blanco apeló a la colaboración entre administraciones, como después haría el propio Núñez Feijóo, para destacar que: 'A la hora de luchar por Galicia, tiene que ser más lo que nos une, que lo que nos diferencia'. Aunque Núñez Feijóo dejó un par de llamadas de atención como la petición al Ejecutivo central para que emplee la misma 'fórmula efectiva' de la construcción de la nueva terminal de Lavacolla en otras infraestructuras 'pendientes' o el recordatorio del Pacto do Obradoiro -suscrito en julio de 2009-, no dudó en dedicar diversos agradecimientos a la Administración socialista en lo tocante a la inversión en este aeropuerto, y con alusión significativa a Zapatero y el propio Blanco.

'Agradezco en nombre de Galicia al presidente Rodríguez Zapatero y a su ministro, el ministro de Fomento, esta incontestable realidad', destacó un Núñez Feijóo que quiso dar las gracias 'para siempre, en nombre de los gallegos'. En lo tocante a este extremo subrayó Feijóo que 'el Gobierno central hizo un extraordinario esfuerzo, el esfuerzo más importante que se hizo en Galicia en muchos años en materia aeroportuaria', a lo que agregó que 'la Xunta de Galicia ha de ser consciente de este esfuerzo'.

Todo ello a pocos días de que se cumpla un año -octubre de 2010- del cruce de reproches que tuvo lugar en Abadín (Lugo) entre el conselleiro Agustín Hernández y Blanco en uno de los encuentros en los que la tensión por discrepancias en infraestructuras entre ambas administraciones quedó visualizada de forma más patente -en aquel caso, por fue por la autovía del Cantábrico-.

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