Galicia

Tensión e incidentes en Mos por la Ciudad Deportiva del Celta

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Tensión e incidentes en Mos por la Ciudad Deportiva del Celta

La alcaldesa no pudo explicar el proyecto a los comuneros y vecinos de Tameiga

El encuentro en el que la alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, tenía previsto responder las preguntas de los vecinos de Tameiga respecto a la modificación del Plan Xeral de Ordenación Urbanística para la ciudad deportiva del Celta tuvo que ser suspendido después de que se produjeran disturbios y momentos de tensión.

El acto estaba programado en el Multiusos das Pozas a las 20:00 horas y minutos antes, agentes de la Policía Local y la Guardia Civil impidieron el acceso a un grupo de manifestantes que acudieron con camisetas verdes y pancartas con lemas contra la construcción del centro comercial, megáfonos y silbatos. Los manifestantes respondieron con gritos y silbidos. La tensión escaló y comenzaron a producirse forcejeos con los agentes, en los que de manera accidental uno de los vecinos recibió un golpe en la cabeza por parte de otro y tuvo que ser atendido en una ambulancia.

El resto de los vecinos presentes en las inmediaciones del Multiusos das Pozas no pudieron acceder al interior del recinto, por lo que finalmente se tomó la decisión de suspender el acto, sin que nadie pudiera entrar en el recinto a excepción de la alcaldesa, varios miembros de la corporación y el arquitecto del proyecto.
Una vez los agentes cerraran la verja de la entrada principal, los manifestantes continuaron su concentración, en la que sonaron lemas como "O monte non se vende" o "Nidia, escoita, o monte está en loita" y portaron pancartas en las que se mostraron especialmente en contra de la construcción de un centro comercial en la zona.


Modificación puntual


Los manifestantes protestaron contra la intención del Concello de Mos de aprobar el próximo lunes una modificación puntual del PXOM que, entre otras cuestiones, permitirá expropiar varios terrenos en los que se planea construir la nueva ciudad deportiva del Celta. Las movilizaciones contra esta decisión están impulsadas por la Comunidad de Montes de Tameiga y varias comunidades de aguas de la zona, que critican el camino tomado por el Ayuntamiento.