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Una acogedora comida con buen pulpo y carne dura

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Una acogedora comida con buen pulpo y carne dura

Restaurante Amandino.
photo_cameraRestaurante Amandino.

Aunque en su cartel pone cafetería pulpería, el Amandino es un restaurante clásico en Pantón

Aunque en su cartel pone cafetería pulpería, el Amandino es un restaurante clásico en Pantón. Se encuentra muy cerca de la plaza donde está la Casa Consistorial, el estacionamiento gratuito y otros dos restaurantes. Durante la semana ofrece menú del día y en fin de semana, que fue cuando caí en él, después de visitar la Mostra do Viño da Ribeira Sacra, tienen también un menú, con la opción de sustituir el primero por una ración de pulpo, con un modesto suplemento, que fue lo que hicimos nosotros, ya que nos habían dicho que el pulpo de este local era bueno.

El ambiente es acogedor, con un comedor, para unas siete u ocho mesas, al fondo del local. Llegamos pronto, y no tardó en llenarse. El menú de fin de semana incluía seis primeros, además del pulpo, y otros tantos segundos. Muy variados ambos platos de manera que resulta casi imposible que no haya algo que le guste a todo el mundo. 

El pulpo, ciertamente, estaba magnífico. Buena calidad, buen sabor y muy bien cocido. En ese punto que no es tan duro como el que acostumbran a hacer en tierras de Lugo, ni tan blando como el que preparan en la mía, en la costa.

De segundo, tomé ternera asada. La pinta que tenía en la fuente era muy tentadora. Riquísima de sabor, con una salsa que no tenía nada de artificio, era el puro jugo de la carne. Pero dura como un penedo y se había quedado seca. Creo que saben hacerla muy bien, pero harían mejor escogiendo otra pieza de la ternera, por ejemplo, jarrete, costilla mamiña o una pieza más jugosa y tierna.

Pese a todo, con postre incluido, el resultado fue satisfactorio. Con una carne más apropiada, habría resultado óptimo.