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SALUDABLE

Agujetas, esas cosquillas que nos dan la bienvenida

Las identificamos como ese dolor muscular que puede aparecer ocho, 12, 24 o 48 horas después de un esfuerzo y pueden prolongarse hasta cinco, incluso siete días, según el caso.

Agujetas, esas cosquillas que nos dan la bienvenida

Si les adelanto que hoy vamos a escribir sobre el ‘dolor muscular postesfuerzo de aparición tardía’ -en inglés ‘delayed onset muscle soreness’ (DOMS)- les sonará a chino. Si les “traduzco” por ‘agujetas’, es seguro que todo español entiende al momento.

¿Agujetas? Las identificamos como ese dolor muscular que puede aparecer ocho, 12, 24 o 48 horas después de un esfuerzo y pueden prolongarse hasta cinco, incluso siete días, según el caso.

Son frecuentes, en muchos caso inevitables, cuando comenzamos o retomamos la práctica de ejercicio físico. Algunos asocian su aparición a un buen entrenamiento, pensando que cuanto mayor fuese la paliza y sus consecuencias, mejor será el resultado. Eso era válido en la Esparta clásica. En el siglo XXI, no.


Origen dudoso


Se desconoce el proceso exacto de su aparición. Se descartó la famosa teoría de la “cristalización del ácido láctico”, que animaba a tomar agua con azúcar o bicarbonato para paliar los efectos tras el ejercicio.

Se especula con los cambios de temperatura corporal o con el flujo de enzimas que provocan cambios estructurales. Hoy la teoría más aceptada es que, cuando realizamos ejercicio por primera vez, cuando reanudamos la práctica después de un tiempo inactivos o cuando, aún con hábito, nos excedemos o cambiamos nuestros movimientos; se producen pequeñas microrroturas en nuestras fibras musculares, que explican las “cosquillas” posteriores.


En su justa medida


Estas pequeñas roturas no revisten gravedad si, aunque sensibles, nos permiten desempeñar la vida cotidiana. Continuando el ejercicio, curiosamente, nuestro cuerpo se adaptará al cambio y pronto serán una anécdota, una peculiar bienvenida. Fisio y nutricionista pueden ayudarnos a sobrellevarlas mejor.

Si no remiten, incluso el dolor va en aumento y no podemos hacer las tareas cotidianas, habrá que pensar que nuestro entrenador se excedió varios pueblos en la primera sesión ¿Entrenador? ¿Qué es eso?

El entrenador debería ser el encargado de guiarnos, valorando nuestro estado inicial y aplicando el tipo de ejercicio y la progresión adecuada. Si usted fue a la bravas, en el pecado tendrá su penitencia.