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SALUDABLE

Médico, fisio y entrenador, los eslabones de la cadena

Lamentablemente, en los últimos años nos hemos encontrado casos de personas a quienes, tras la operación, no se les había prescrito siquiera una sesión de rehabilitación en la Seguridad Social.

Médico, fisio y entrenador, los eslabones de la cadena

Cuando sufrimos una lesión o enfermedad, no solemos acudir a un arquitecto, fontanero o influencer. Recurrimos a un médico, por lo general a un especialista en el miembro o en el mal que nos aqueja.

Terminado el trabajo del médico, no siempre terminará nuestro problema. Porque la operación o el tratamiento necesario para curarnos puede mermar nuestras funciones o movilidad. En muchos casos se precisará la ayuda de otro especialista, para recuperar nuestro estado anterior al percance.

Ese profesional es el rehabilitador o fisioterapeuta. Ni el médico ni el preparador físico deben usurpar esta importante función. Muy al contrario, deben colaborar en estrecha relación y seguir sus directrices . 


Una inversión en salud


Lamentablemente, en los últimos años nos hemos encontrado casos de personas a quienes, tras la operación, no se les había prescrito siquiera una sesión de rehabilitación en la Seguridad Social. ¡Incluso tras el implante de una prótesis de cadera o rodilla!

Estos clientes acuden desesperados a su gimnasio de confianza, rogando cualquier ayuda. Nuestro deber de Entrenador siempre es destinarles al fisioterapeuta, para que éste valore su estado y desarrolle el proceso de recuperación. Es una inversión necesaria para evitarnos problemas en el futuro. Mucho más barata que las cremas reductoras que -insisto- no funcionan o el último modelo de teléfono móvil. Confíe en un buen profesional y obtendrá además buenos consejos para sus hábitos y estilo de vida.


El tercer paso


Terminado el turno del rehabilitador, podemos concluir que estamos curados. Pero, en muchos casos, nuestro problema corre el riesgo de reproducirse si no cuidamos el mantenimiento de nuestros músculos, tendones, huesos y ligamentos. De nuestro corazón y pulmones. De nuestra postura y ánimo. 

Estoy seguro que, en este caso, el buen fisio recomendará el Ejercicio Físico, individualizado, supervisado y programado por un profesional formado,  titulado y en permanente contacto. Una medicina científicamente probada contra todo tipo de enfermedades. El tercer eslabón de la cadena de la Salud y el Bienestar: Médico, Rehabilitador y Entrenador.