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El 2018 cerró como el año con más lluvia en cuatro décadas

La ciudad batió record de agua y también de temperatura, registrando la máxima de su historia

El 2018 cerró como el año con más lluvia en cuatro décadas

 Tras el inicio de un 2019 que no se ve capaz de ver el agua, un análisis del año que acaba de finalizar deja una imagen totalmente contraria. Y es que 2018 finalizó en Ourense –tomando como referencia la estación meteorológica de la ciudad– como el año con más lluvia caída en las últimas cuatro décadas. 
Con 1.060,6 litros por metro cuadrado recogidos, solo en 1978 y 1979 se superó la cifra de precipitaciones, analizando los datos almacenados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El año anterior, marcado por la escasez, se recogieron apenas 665,3 l/m

Fue el año en el que se desactivó una circunstancia histórica que nunca se había vivido en Ourense, la alerta por sequía, y lo hizo a la grande, con más lluvia que nunca. En la Baixa Limia, se acumuló la mayor parte de las lluvias, con hasta 2.200 l/m2  en Entrimo o 1970  en Muíños. La siguientes comarcas con más agua fueron O Ribeiro (1.352 litros en Arnoia), Celanova (1.098), Viana (1.067), Verín (867) y Valdeorras (761). 


Días de lluvia


El 2018 desterró la sequía. Llovió casi el 38% de los días, ya que las precipitaciones hicieron acto de presencia en 137 jornadas, por encima de la media histórica (131 días) y muy por encima de 2017, cuando se batió el récord, con tan solo 92.


Máximas


También cerró 2018 como un año de récords en cuanto a las temperaturas máximas en la ciudad. Con los 42,7 grados centígrados alcanzados  el 3 de agosto en la estación meteorológica de A Ponte, se batió el registro más alto previo, que databa del 20 de julio de 1990, cuando el mercurio había subido hasta los 42,6 grados. En esta ocasión se vivió una circunstancia poco habitual en tierras ourensanas, la calima o "polvo del desierto", lo que frenó ligeramente unas previsiones que llegaban a hablar de hasta 44 grados. Es por ello, que se activó por vez primera el nivel de alerta roja por calor. 
La máxima provincial se alcanzó en Remuíño (Arnoia) el 2 de agosto, con 42,71 grados. Le siguieron Leiro, ese mismo día, con  42,49, y Vilamartín de Valdeorras, con 41,6 el día 3. No se llegó en todo caso  al récord histórico, que mantiene Leiro, con 44,3 grados, en agosto de 2016.


Mínimas


Donde se moderaron los termómetros en 2018 fue en las mínimas. Frente al récord histórico de 2017, cuando se llegó a -14,4 grados en Calvos de Randín o -12,4 en Baltar, el año recién finalizada mostró registros ligeramente inferiores. Así, Cabeza de Manzaneda (-10,4), A Veiga (-10,2), Carballeda de Valdeorras (-9,7), todas ellas el seis de febrero; y Baltar (-9,2), el 24 de ese mismo mes, fueron las cifras más bajas de 2018.


Por meses y años


Los más lluviosos fueron marzo, abril, junio y noviembre. El más caluroso fue agosto (23,8 grados de media), cuando en 2017 había sido julio. El más frío fue febrero (6,75 grados), cuando el año anterior había sido enero, y con tan solo 5,29 grados de media. En cuanto al año global, terminó con una media de 14,64 grados de temperatura, por detrás de los 14,69 de 2017 y lejos de los 15 grados del récord de 2015.