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Rebelión musical en A Valenzá

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Rebelión musical en A Valenzá

Marco Antonio sale cada día a su balcón, en A Valenzá, para cantarle a sus vecinos. Las actuaciones, no exentas de polémica, consiguieron movilizar a una comunidad por una causa común: evadirse del confinamiento

Marco Antonio Fernández es un vecino de A Valenzá que se dedica al mundo de la música. Ante el parón provocado por el confinamiento, decidió amenizar el encierro de sus vecinos haciendo lo que mejor sabe: cantar. "A los dos días se me ocurrió esto para ayudar a sobrellevar la cuarentena", señala Fernández. Con tres sesiones 

Música de los años 70 y 80, cumbias, pasodobles o el famoso "Resistiré" conforman su variado repertorio, que incluye también una sesión para los más pequeños en la que no falta la música, los disfraces ni la diversión. "Hago lo que me gusta y lo comparto", reconoce el cantante.

"Te alegra el día", así define uno de sus vecinos, Rubén Vilalosada, los espectáculos de Marco. "Quedar en casa es un jaleo y más para los niños. Con esto desconectas". Rubén explica que los pases musicales reúnen cada día a unos trescientos vecinos en sus ventanas y balcones. Una iniciativa que, además de ayudar a evadirse de estos momentos complicados, refuerza la comunidad vecinal: "Ahora nos unimos, hablamos con el vecino de enfrente y nos saludamos por la calle", apunta Rubén.

"No soy la Panorama"

Pero la propuesta no fue bien recibida por parte de un vecino, que se quejó a la Policía Local de Barbadás de la constante música. "Entiendo que haya a quien le moleste", señala Marco, aunque reconoce que se sintió "humillado". "Me sentó muy mal porque es algo que haces con cariño. Es un rato para evadirse de los problemas", explica. "No soy la Panorama, solo uso dos cajas".

Marco no fue el único afectado con esta queja. "Mi hijo de ocho años se cabreó cuando se enteró de que suprimían la sesión infantil", indica Rubén. Esto hizo que varios vecinos llamaran a la Policía para dar su autorización a los conciertos de Marco. "Yo mismo llamé a la Policía", reconoce Rubén: "Por culpa de uno no se puede castigar a todos". Este gesto permitió que Marco continuara cantando cada día en su balcón. "Eso es lo bonito, la solidaridad. Que los vecinos se movilizaran para que yo siguiera cantando".

Finalmente llegaron a un acuerdo entre ambas partes, reduciendo la sesión que se realizaba por la mañana y sin sobrepasar las 21,00 horas. Un acuerdo que funcionó ya que la Policía no recibió más quejas. "Hai xente á que lle gusta e outros con nenos ou que queren descansar á que lle molesta. Nós estamos no medio e temos que atopar un termo medio", explican desde la Policía Local. 

Los vecinos continúan saliendo a sus balcones para disfrutar de estos pequeños momentos de evasión, cantando y bailando con Marco Antonio. “Me mandan mensajes para pedirme canciones y dedicárselas a los niños o a sus parejas, celebramos los cumpleaños de los más pequeños todos juntos…”. El éxito de estas actuaciones ha traspasado las fronteras de A Valenzá y los conciertos de Marco se escuchan en Valencia, EEUU o Sudamérica. “Es impresionante”, reconoce el artista. 

Ante el posible desconfinamiento, vecinos como Rubén lo tienen claro: "Me gustaría mantener esta juntanzas, por lo menos durante el verano".