La Región

ENTROIDO

Antonio y Gumersinda se casaron en As Eiroás gracias al regreso de Franco

Seixalbo celebró su lucido desfile a pesar de la lluvia y quemó el ropaje de Paquita y Nicanor, entregados a otra familia

Antonio y Gumersinda se casaron en As Eiroás gracias al regreso de Franco

Antonio y Gumersinda "A Pita" se casaron en Eiroás, aunque gracias a una entrañable presencia. El cura empezó la ceremonia pidiendo ayuda. La monja del barrio se casó hace un año con el cabo Morcillo. Así que el párroco buscó entre el público a una religiosa que le ayudase a pasar las páginas del misal. Maruca la pecadora –cualquier servicio a cualquier hora–, fue quien finalmente se puso los hábitos para ayudar a oficiar el matrimonio entre estos dos viudos que en los años 60 no quisieron pagarle los vinos a los vecinos de As Eiroás. Allí empezó la tradición.

Al parecer, Gumersinda y Antonio empezaron a tontear por el "Kinder". Aunque se conocieron mejor en el palleiro do Sisto, al atardecer. Este "pecado" molestó algo al párroco, que se negó a casarlos: "Non o fago nin aínda que viñera Franco". Dicho y hecho, el dictador apareció en escena. "Estamos aquí en el Pazo de Meirás...", empezó su discurso. "Eiroás", le corrigieron. "Y eso que venía con el tom-tom". Franco explicó su regreso porque "me llegó un tuit de que un tal 'Perro' Sánchez me iba a sacar de mi residencia en el Valle de los Caídos, pero a mi ningún socialista me mueve de mis posiciones". Después de anunciar que nombraría ministro a Fraga y que se ha modernizado diciendo "españoles y españolas", dio su bendición para casar a los viudos.

No fue el único personaje que irrumpió en la boda. Tejero también estaba por allí, aunque las pitas lo espantaron lanzándole huevos y, finalmente, todos celebraron la boda de dos de sus vecinos ilustres. Y se fueron a comer, y a por esos vinos que no querían pagar Antonio y Gumersinda "A Pita".


Seixalbo desfila siempre


En Seixalbo no se amilanaron por las inclemencias meteorológicas y celebraron, como siempre, su tradicional desfile. Desde Os Barreiros recorrieron las calles del barrio al ritmo de la charanga Mucha Marcha. Eso sí, después se resguardaron en la carpa para la actuación de las comparsas y la festa "rachada" con la charanga Brexit. Como manda la tradición, quemaron a sus mecos al atardecer y celebraron el ritural de entrega para el próximo Entroido. Paquita e Nicanor, los personajes de Seixalbo, deberán vivir como reyes durante un año. Vacaciones y tres comidas al día. Este año quemaron sus ropajes de romanos y le tocará a los nuevos "dueños" decidir una vestimenta para el Entroido 2020.

En la ciudad se vivió una jornada más de animación de calle. A pesar de la lluvia, los ourensanos salieron de fiesta en el día festivo para casi despedir el Entroido de este año. 


En la ciudad, charangas


Lou Band y Albor fueron las charangas que animaron el casco antiguo a mediodía. Ya por la tarde, fue el turno de Nova Terra de Trives, Mucha Marcha y CLK. La juerga nocturna, como siempre, se concentró en la Praza Maior. La orquesta De Moda puso el broche musical para animar los penúltimos bailes de Entroido capitalino.

Hoy toca despedida con el Enterro da Sardiña. La concentración, en la Praza Maior, será a las 20,00 horas. Las carpideiras acompañarán a la Sardiña a lo largo del recorrido, con el funeral animado por la charanga Nova Terra de Trives. Tras el recorrido por las calles del centro, en la Praza Maior se le dará sentencia. La Sardiña se quema y el Entroido vuelve en 2020.