Ourense

José Antonio Alejandro González: “Hubo falta de voluntad para buscar alternativas"

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José Antonio Alejandro González: “Hubo falta de voluntad para buscar alternativas"

La comunidad gallega en Venezuela asciende a más de 28 mil personas, de las que 1.732 solicitaron su derecho a voto en las elecciones del 12 de julio. Pero las papeletas nunca llegaron al país latino, un duro golpe para un colectivo que se siente cada vez más alejado de sus raíces. José Antonio Alejandro, presidente de la Hermandad Gallega de Venezuela y delegado del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, apunta a la falta de voluntad como principal causa de lo sucedido en los comicios del pasado domingo.

Nadie pudo votar en Venezuela.

Las papeletas nunca salieron de Madrid. El voto rogado es, de por sí, un proceso complicado, tienes que enviar documentación, dependes del servicio de correos del país... Pero en este caso la indigación es mayor.

Se alega a la crisis del covid...

La comunicación aérea entre Venezuela y España se mantuvo. Hubo vuelos comerciales, las familias siguieron recibiendo alimentos, medicinas, dinero. Al menos hay cinco o seis empresas que realizan envíos con España, y además, en este tiempo hubo cinco vuelos humanitarios para llevar a gente española que se había quedado acá por el confinamiento. Es una pena que no se aprovechase.

¿Faltó planificación?

Lo que pasó te pone a pensar que quizás faltó voluntad por parte de Correos de encontrar una solución a través de esas empresas.

¿Qué supuso para la ciudadanía?

La gente solicitó el voto, quería participar pese a la situación del país, en pleno confinamiento, tomaron la decisión contra viento y marea... Hay mucha rabia.

Se habla de cambiar el sistema del voto desde el exterior, pero nada cambia.

Sí, todos los partidos dicen que quieren cambiarlo, pero nadie hace nada. España tiene en el exterior consulados, embajadas, centros españoles... Cuando son las elecciones de Colombia o Perú, acá vemos votar al resto en sus colegios, sin problema. Pero nosotros no terminamos de darle ese derecho a nuestra gente. 

Cada vez hay menos votantes.

Hubo un tiempo en el que desde Venezuela llegaron a salir 45.000 votos para las elecciones de Galicia, pero la participación no deja de bajar. Lo que ha pasado en estas elecciones da mucha pena, somos pocos los que mantenemos la pasión, y con esto, menos.

¿Es difícil mantener los lazos?

Nos preocupa que no haya generación de relevo. Mi padre llegó acá en el 69 y me enseñó a amar Galicia, a quererla, pero si yo no hago el mismo trabajo con mi hijo, eso se pierde.