Ourense

A juicio un brigadista por masturbarse ante dos compañeras

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A juicio un brigadista por masturbarse ante dos compañeras

"De todo lo que se me acusó aquí, es mentira". Con esta negativa hacía ayer uso de la última palabra el brigadista del distrito forestal XV con sede en Bande Juan Antonio F.L. en el juicio que se siguió contra él en el Juzgado de lo Penal 1 por un delito de contra la integridad moral.

El ministerio fiscal lo acusa de masturbarse en dos ocasiones en diferentes días y noches delante de dos compañeras, exhibiendo su pene y tocándose el resto de órganos genitales cuando se encontraba a solas con ellas durante el retén en la caseta de vigilancia de incendios. 

Los hechos, según la fiscalía, ocurrieron con anterioridad a las vacaciones del 2019 y el acusado no hizo caso de las desaprobaciones de las que fue objeto por parte de sus dos compañeras.  La situación, según  declararon las dos testigos, afectó a su vida laboral y persona. Cambiaron de puestos o ante el temor que le infundía quedarse a solas con el acusado.

Las dos trabajadores ratificaron ayer la versión del ministerio fiscal. Ambas declararon por separado, coincidiendo en que la relación que tenían con el acusado "era buena, pero se fue deteriorando". Durante la vista no se especificó el momento concreto de los hechos. "Mi compañera me dijo que se estaba masturbando. Abrí la puerta, hice ruido, pero é continúo, taca..,taca...,taca, no paró. Le reproché lo que hacía pero comenzó a vociferar", explicó una de las trabajadores, puntualizando que el acusado era típico que llevará siempre una mano metida  junto a los genitales. "Visualizaba vídeos porno", aseguró la otra testigo.

Las dos mujeres pusieron los hechos en conocimiento del capataz, quien, según explicó ayer, no hizo caso. La jefa de distrito si tomó medidas, separándoles para que no coincidieran en la caseta y horas de trabajo. En la brigada forestal eran siete trabajadores. Ayer todos ellos pasaron por el estrado pero ningún vio a Juan Antonio F.L. masturbarse o exhibiendo sus genitales. Éste negó los hechos, asegurando que las dos compañeras lo habían denunciado para fastidiarle laboralmente. "No veo otro motivo", apuntó.

La fiscalía solicitó que el imputado sea condenado a un año y tres meses de cárcel. La Xunta de Galicia se personó como acusación particular y elevó la petición de condena a tres años de cárcel por dos delitos contra la integridad moral. 

La defensa instó la libre absolución ante la falta de pruebas que lo incriminen. "No hay credibilidad en la denuncia", aseguró.