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Mariluz Barreiros: "Es un gran estímulo para los jóvenes ourensanos"

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Mariluz Barreiros: "Es un gran estímulo para los jóvenes ourensanos"

Mariluz Barreiros, ayer en el Parador de Santo Estevo.
photo_cameraMariluz Barreiros, ayer en el Parador de Santo Estevo.
Su hija pone en valor el esfuerzo del empresario nacido en Gundiás. "Hizo cantidad de cosas. No había ni luz, ni carreteras. Se crio en una época de miseria, y es un orgullo y honor todo lo que pasó". 

Volvió a la casa familiar y, embargada por la emoción, Mariluz Barreiros –hija de Eduardo Barreiros– participó, arropada por los vecinos de Gundiás, en el descubrimiento de la placa del centenario de su padre. Recibió mucho cariño de la gente. "Hizo cantidad de cosas. No había ni luz, ni carreteras. Se crio en una época de miseria, y es un orgullo y honor todo lo que pasó". 

¿Cómo ha vivido este reconocimiento a su padre en la provincia que le vio nacer?

Muy emocionante el recuerdo de Ourense y de toda Galicia. El homenaje conmemorando el centenario en la tierra de donde procede toda nuestra familia me hace estar profundamente emocionada y enormemente agradecida. Tanto por el Club Barreirista, con Alfonso Vázquez a la cabeza; como por Avicae y las organizaciones y gente que se involucrado. Hemos recibido mucho cariño y notamos una gran admiración hacia él. 

¿La figura de Eduardo Barreiros trasciende cada día más?

Creo que sí, y espero que así siga. Lo merece, porque fue todo un ejemplo. Su vida es impresionante. Salir de una aldea pequeñita como Gundiás y llevar a cabo el proyecto privado industrial más importante de los años 50 y 60 creo que es un gran ejemplo para los ourensanos, que deben saber que alguien que parte de muy poco puede llegar a hacer grandes cosas. Creo que es buen ejemplo y estímulo para los jóvenes. 

 ¿Sus orígenes pesaron en su trayectoria?

El amor de mi padre a Galicia era inmenso, nunca olvidó sus raíces.  Siempre llevó Ourense en su corazón. Siempre presumió de la tierra y tuvo muchísimos trabajadores y colaboradores gallegos, por quienes sentía un especial cariño, eran la fuerza de su corazón. Los mejores planes familiares siempre eran  pasarlos en torno a un cocido gallego. Y me gustaría recordar a mi madre. La echo mucho de menos hoy, fue la columna vertebral de la familia y una compañera de vida a la que recuerdo a diario. 

¿La automoción lo tiene como un referente?

Fue el origen de este sector tan importante para la economía del país está claro. No hay ninguna duda. 

¿Hay que seguir haciendo más por la figura de don Eduardo?

Siempre hay que seguir haciendo cosas. Estoy muy orgullosa de que el futuro Centro de Innovación de FP lleve su nombre. Va a ser un centro de investigación muy importante para Ourense, Galicia y norte de Portugal. Y es un orgullo que lleve su nombre. La Fundación Eduardo Barreiros espera colaborar de forma activa. 

¿Muchos retos pendientes desde la Fundación?

Estamos trabajando sin parar. Desde el año pasado, estuvimos volcados en la organización del centenario, que ha tenido una difusión muy importante. Tuvimos una jornada en el Jarama con más de 150 Barreiros. Tienen más de 60 años, ¡y arrancan y andan! Son sólidos y robustos.