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Los nuevos ourensanos: "Me vine porque estaba amenazado de muerte por pandilleros de La Mara"

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ANÁLISIS

Los nuevos ourensanos: "Me vine porque estaba amenazado de muerte por pandilleros de La Mara"

Jesús Piza (Venezuela): "La situación de mi país ya no era la adecuada y decidimos venirnos todos"20200108_113448_resultado

Este venezolano lleva dos año y medio establecido en Ourense. "Tengo raíces aquí, eso nos ayudó a venirnos toda la familia", cuenta Jesús Piza. En esta travesía se lanzó con su mujer y sus dos hijos: "La situación que se vive en Venezuela ya no era la adecuada, por eso tomamos la decisión de abandonar el país", explica. Este periodo de cambio lo califica como "bueno" porque "uno siempre se está adaptando". Sus vástagos lo acompañaron, uno de ellos, un menor de 16 años. "El mayor está ahora trabajando en Holanda y el pequeño integrado en el colegio", cuenta.

Yaneth Bastida (Venezuela): "Mi madre me trajo siendo pequeña y ya llevo en Ourense media vida"20200108_122910_resultado

Con apenas 14 años, Yaneth Bastida se lanzó a la aventura que inició su madre al trasladarse a Ourense. Ahora, 14 años después, ha construido su vida en la ciudad con su familia y su hijo. "Mi padre trabajaba muchas horas y mi madre ya se encontraba acá, por eso decidió traerme", explica. A pesar de que hoy ya está integrada, el cambio fue "duro", especialmente en el colegio: "No me fue nada bien, era normal a mi edad en una época de rebeldía, en la que yo no quería dejar mi país", cuenta. Después de "media vida" en Ourense ya se da por instalada: "¿Adónde voy a ir ahora?"

20200108_124247_resultadoVirginia Lacuña (México): "Hace veinte años que estoy aquí y llevo doce sin poder visitar a mi familia"

Corría el año 2000 cuando Virginia Lacuña comenzó a trabajar en una casa de mexicanos en Avión. Desde entonces solo ha ido una vez a su país: "Estuve con ellos unos diez años, regresé a México y allí me contrataron para otro empleo aquí y ya no he parado", explica. Su experiencia a lo largo de estas dos década está siendo "maravillosa". En la familia con la que trabaja ahora ya casi lleva doce años con ellos, los mismos que no pisa México. "Aquí estoy sola pero tengo seis hijos, veinte nietos y doce biznietos, no los veo desde hace mucho porque los boletos son caros", afirma.

Elida Rivas (Venezuela): "No podíamos seguir en Venezuela tal y como está la situación en el país"Celanova. 06/12/2019. Reportaje sobre como es la situación de familias venezolanas que tuvieron que dejar su pais para venir a España en busca de una vida mejor.En la foto Valesca, Orbelis Uzcategui, Richard Uzcategui, Santiago, Elida Rivas.Foto: Xesús Fariñas

En el mes de noviembre, Elida Rivas se instaló en la provincia de Ourense, concretamente en Celanova. Acompañada de su marido, se aventuraron en un cambio que necesitaban. "En Venezuela ya no podíamos seguir tal y como se encuentra nuestro país", cuenta. Después del traslado, se encuentran con problemas para obtener los permisos de asilo. "Hemos encontrado algunos trabajos pero nada de mucho tiempo, porque sin esos papeles no ofrecen nada", explica. Cada dos semanas se traslada a Ourense para un empleo puntual en el que está contratada.

20200108_124254_resultadoFreddie Ramírez (El Salvador): "Me trasladé porque estaba amenazado de muerte por pandilleros de La Mara"

Tras una breve parada en Barcelona, Freddie Alexander Ramírez se instaló definitivamente en Ourense en el año 2008. "Me vine en el 2007 a España porque sufría amenazas de muerte por los pandilleros de las maras", explica el salvadoreño, sobre una situación que es muy común y complicada en El Salvador. El boca a boca sirvió para que conociese Ourense y se convirtiese en su residencia. "Una amiga me habló de ella porque vivía aquí, probé, me gustó y me quedé", cuenta. Para él, aquí encontró una zona "tranquila" a diferencia de su ciudad natal, Santa Tecla.

Andreína Colina (Venezuela): "Esta es la tierra del padre de mi esposo y nos trajo a mí y a mi hijo"20200108_115800_resultado

La familia de Andreína Colina se desplazó a España hace seis meses, empujados por el estado en el que se encuentra Venezuela. "Mi esposo es hijo de un señor que es de acá, de Vilamarín, por eso nos vinimos mi hijo y yo", cuenta. Su marido emigró en un primer momento a Londres, donde pasó una temporada: "Mientras él estaba allí, yo me quedé en Venezuela con el niño hasta que decidió volver a la tierra de su padre", señala. Colina se trasladó con un menor, ya que su hijo tiene 15 años: "Participó en un campamento de verano que le ayudó mucho a integrarse", afirma.