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Una ourensana con dislexia: “Me sentía mal, estudiaba y no se me quedaba, yo qué sabía..."

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Entrevista

Una ourensana con dislexia: “Me sentía mal, estudiaba y no se me quedaba, yo qué sabía..."

Lucita González.
photo_cameraLucita González.
Lucita González confunde algunas letras y le cuesta memorizar conceptos. Aunque nunca llegaron a diagnosticarle dislexia, las dificultades provocaron que repitiese algún curso,

Desde pequeña, Lucita González confunde algunas letras y le cuesta memorizar conceptos. Las dificultades provocaron que repitiese algún curso, y solo una profesora le habló de dislexia. Nunca se la diagnosticaron, y González cree que ahora, a sus 50 años, ya es tarde para tratarla. Las herramientas digitales le ayudan en su día a día a escribir sin erratas, pero a veces prefiere llamar que enviar un mensaje, o pedir consejo a sus hijos.

¿Qué dificultades tiene al escribir?

Al decirme cantidades numéricas grandes no soy capaz de escribirlas, y también me pasa con palabras, tengo momentos en los que quiero escribirlas pero no puedo. Aunque diga todas las letras del alfabeto, no sé, no puedo. 

Y una profesora se dio cuenta.

Sí, en tercero de Educación General Básica (EGB), yo creo que lo notaba cuando escribía. Como además de dislexia me cuesta retener, algunos profesores le decían a mi madre que un 5 mío era como el 8 o 10 de otros alumnos. 

¿Cambió algo desde que la maestra se dio cuenta?

Qué va, antes no tenías orientadores o profesores de apoyo. Muchas veces me echaban la bronca y claro, yo me sentía mal, era tímida y me callaba, porque qué hacía, yo qué sabía. Veía que estudiaba y no se me quedaba, pero... Dependía del profesor, si tiraba o no por ti al ver que te costaba. Es verdad que a mi madre siempre le decían que yo me esforzaba todo lo que podía, y es cierto.

¿Ha pensado en tratar la dislexia, ahora que es mayor?

En el colegio de mi hijo, hace un tiempo, me recomendaron ir a un logopeda. Pero yo digo, si aguanté hasta ahora, ¿me vale la pena meterme en eso? Yo creo que no, si estuviera estudiando o algo sí, pero yo en lo que trabajo a diario no lo necesito.

¿Y para escribir mensajes en el móvil?

Utilizo el altavoz que escribe lo que digo, pero es cierto que si tengo que mandarle un mensaje a alguien con el que no tengo mucha confianza reviso varias veces, e incluso le pido ayuda a mis hijos para que me corrijan. 

¿Si lo lee de nuevo se da cuenta de la errata?

Ahora sí, cuando era pequeña no. Pero a veces, aunque quiera escribirlo bien, no soy capaz, y al final acabo por llamar para poder expresar bien lo que quiero decir. 

¿Es frustante?

Bueno, ahora estoy acostumbrada y no me molesta, la verdad. Sí que es cierto que en las redes sociales prefieron no escribir, porque sé que tengo dificultad y me da un poco de apuro. 

Si fuese niña ahora, sería distinto.

Si, en esas cosas se ha evolucionado mucho. De hecho, cuando fueron mis hijos al colegio les dije a los profesores que yo tenía dislexia, que se fijasen por si ellos tenían. Pero ya me dijeron que estuviese tranquila, que ya se lo hubiesen detectado, y para nada, ningún problema.