Ourense

Solidaridad sin arrugas

Ourense

Crisis del coronavirus

Solidaridad sin arrugas

sdfgdgfs
photo_camera Teresa Doforno cose una mascarilla en su casa de Coles.
Teresa Doforno, de 89 años y vecina de Rivela, colabora cosiendo a mano mascarillas protectoras, una labor voluntaria que le sirve para colaborar con el Concello de Coles mientras se mantiene activa

Pocos casos ejemplifican mejor aquello de "todos debemos ayudar en la lucha contra el coronavirus" que el de Teresa Doforno. Esta vecina de Ribela, en Coles, es la viva imagen de que si se quiere, se puede. Tiene 89 años, el último aniversario lo ha tenido que celebrar en plena cuarentena, pero su ánimo sigue por todo lo alto. Por eso, cuando desde su Concello se solicitaron voluntarios para realizar mascarillas protectoras, su "yo me apunto" sonó alto y claro. Cosiendo a mano y con mimo ya ha elaborado unas cuantas. Y no se va a detener ahí.

"Bueno, imos tirando levando esta situación de cuarentena. Eu como estou na casa, non me entero moito do que pasa por ahí fora. As mascarillas? Moi ben. Aquí seguimos. Non sei nin cantas fixen xa. Moitísimas¡ Vinte xa. E quero seguir de momento, que tamén serve para que pase o tempo durante os días", señala Teresa.

Todo empezó cuando su hijo Leandro se enteró de la petición del Concello. "Pregunteille a ela e dixo que sí. Gústalle moito coser. Cólleche un trapo e fai virguerías. Participamos e botamos unha man e además é positivo para que ela mantéñase activa", explica Leandro.

"A ver, a ver como saen", contesta modesta Teresa cuando se le pregunta por la calidad del producto. "Gústame moito coser e é algo co que podía axudar, así que encantada de poder facelo", señala.
Un ejemplo de colaboración que no entiende de generaciones ni de grupos de riesgo.

Cuando se necesitan, los mayores no dudan en arrimar el hombro para, desde la segunda o tercera línea, plantarle cara al coronavirus utilizando sus mejores armas. En el caso de Teresa Doforno, el hilo, las agujas y una vitalidad que va más allá de las nueve décadas de vida. Cuando las mascarillas queden aparcadas, tocará celebrar el cumpleaños como mandan los cánones.

Más en Ourense