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La vuelta de restaurantes, a medio gas: “Está algo parado"

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HOSTELERÍA

La vuelta de restaurantes, a medio gas: “Está algo parado"

El comensal más pequeño no dudó en pasar por la Cafetería Niza en Progreso (MARTIÑO PINAL).
photo_cameraEl comensal más pequeño no dudó en pasar por la Cafetería Niza en Progreso (MARTIÑO PINAL).
El aforo del 40% no se cubrió en la mayoría de los que abrieron: "Esperábamos que fuese algo mejor"

Disfrutar de un buen plato de comida en el restaurante ya está permitido. Con el inicio de la fase dos, algunos establecimientos de restauración, no muchos, reabrieron sus puertas. Los pocos que se animaron a  este lunes, levantaron la persiana con todas las medidas de seguridad marcando distancias entre mesas y cumpliendo con el aforo estipulado del 40%

El Mesón do Manolo abrió con cierta tranquilidad, gracias a algunas reservas previas. "Tenemos, pero no son muchas las personas que llaman porque está algo parado y hay miedo", afirma José Antúnez, gerente de este restaurante de la calle Greco y de O Piorno en la avenida de Portugal. El resultado del primer día en el Mesón do Manolo, "un 20%" de clientes: "Además de las reservas llegó algún cliente más pasó por delante y al vernos abiertos, decidió pedir mesa", detalla Antúnez.

Tres días antes de que se decretase el estado de alarma, se hizo cargo del Mesón do Manolo. Ahora, dos meses y medio después, es momento de ponerse a trabajar: "Somos nueve trabajadores, incluidos mi mujer y yo, los gastos al final son casi los mismos cerrados que abiertos", relata. Por lo pronto, para hoy suma nuevas reservas para encarar el segundo día.

En Adega do Tito, ubicado en Manuel Pereira, el resultado de la primera comida fue el mismo: "No nos fue ni bien ni mal, cubrimos el 20% del aforo", afirma Yeison Herrera. Con el paso de los días, espera que los clientes se animen a ir al restaurante con una clara premisa: "Procuro que mis clientes entren y se sientan como en casa", destaca. 

Los buena acogida se notó en O Agasallo, en el Centro Comercial Ponte Vella: "La verdad es que nos fue bien, no nos podemos quejar", señalan. La terraza, la más demanda para degustar sus platos: "La llenamos", confirman.

La Cafetería Niza anunciaba  el domingo su regreso a través de redes sociales. Susana Rodríguez, dueña de este establecimiento de Progreso, se mostraba optimista a media mañana: "Abrimos muy contentos por volver y además tuvimos muy buen resultado con los desayunos", cuenta. El optimismo  de la reapertura se esfumó tras la hora de la comida: "La verdad es que tuvimos muy poca gente. Esperábamos que fuese algo mejor", comenta Rodríguez. La baja afluencia, para ella, tiene un posible motivo: "La gente tiene miedo de estar en un sitio cerrado para comer", opina. Dentro del local señalizaron con marcas las mesas que no se podían usar, así como las distancias con la barra. Pero al final, la más solicitada ayer fue la terraza: "La tenemos llena de gente tomándose cervezas", comenta Rodríguez.

La reserva previa funcionó en algún restaurante, y para hoy se espera mayor afluencia de clientes

Hoy, más reaperturas

El segundo día de la fase dos contará con más aperturas de restaurantes clásicos, como es el caso del Pazo de Canedo en Quintela: "Estamos poniendo todo a punto, comprobando el funcionamiento de la cocina tras dos meses parada y de la mercancía", cuenta su gerente, David Rodríguez. Aunque celebra esta vuelta, pide "calma" en este reinicio: "Tenemos que ir poco a poco, que parece que vamos a salvarnos y no se sabe", considera. 

O Pingallo abrirá hoy también sus puertas en la calle San Miguel, después de trabajar con  servicio a domicilio: "No es lo mismo, por lo que ya tenemos algunas reservas", explica Alberto González que basó se decisión de abrir hoy por su producto estrella: "Los lunes no hay buen marisco, por eso esperamos", indica. 

Parte del sector retrasa la apertura ante un escenario lleno de dudas

No todos los restaurantes optaron por abrir este lunes. Ni mucho menos. Algunos contemplan la reapertura en los próximos días e, incluso en otra fase. Pablo Domínguez, gerente de Adega das Caldas en A Ponte, se decanta por abrir el jueves. En la ciudad tiene otro establecimiento, Baysha en As Mercedes, que abrió ayer sus puertas, pero sin cocina: "Lo tenemos como bar para tomar algo. Con el paso de los días veremos cómo van las cosas e igual el fin de semana ofrecemos comidas", explica.

El restaurante Sanmiguel también opta por ver cómo transcurre esta transición con una fecha de apertura: "Abriremos el 2 de junio", confirma Diego González, gerente de este establecimiento de la calle San Miguel. Detrás de la barrera observarán los comportamientos de los clientes en esta nueva fase: "Queremos estar seguros de que la gente va a tener ganas de salir e ir a comer", señala. Ante todo, el objetivo es el de reabrir con "un poco más de seguridad" de la que, explican, pueden disponer ahora.

El mesón do Manolo y la Adega do Tito cubrieron el 20% del aforo permitido en el primer día de apertura en la fase dos

A Palleira, a la espera

A Palleira, en principio, permanecerá cerrada hasta la llegada de una nueva fase: "Analizamos los pros y los contras. Con el aforo del 40% en un local pequeño como el nuestro, no nos compensa", afirma Carlos Doval, gerente de este restaurante en la avenida de Buenos Aires. Los cambios constantes no ayudan a que Doval vea segura la reapertura: "No sabemos cuándo abriremos porque nada es claro. Si algo cambia radicalmente, actuaremos", destaca.

Por el momento contempla la fase 3 como una posibilidad, aunque también duda: "Mínimo esperaremos a ella, porque dicen que aliviarán las medidas, pero eso es muy amplio", comenta. La reacción de los clientes, tras lo ocurrido con las terrazas, es otra duda: "No necesitamos más problemas".