SOCIEDAD

El negocio de las viviendas turísticas atrae a más empresas y particulares

En la rúa Burgas se ha demolido un edificio para rehabilitarlo para diez apartamentos turísticos (JOSÉ PAZ)
photo_camera En la rúa Burgas se ha demolido un edificio para rehabilitarlo para diez apartamentos turísticos (JOSÉ PAZ)
La petición de nuevos permisos sigue al alza, sobre todo en el casco histórico, que recupera con ello parte de su vitalidad

Los hoteles, pensiones y hoteles residencia han visto como en los últimos años han surgido rocosos competidores. A participar en la tarta turística ha llegado en los últimos años otras fórmulas: apartamentos turísticos, pisos turísticos o viviendas de uso turístico. 

Según la Axencia de Turismo de Galicia la provincia tiene registrados 92 hoteles con 4.510 plazas, una cifra que se mantiene prácticamente inalterable los últimos años. Como viviendas de uso turístico hay 362, con 1.942 plazas, cuando el año pasado se contabilizaban 210 con 1.166 plazas. Habría que sumar las 19 viviendas turísticas con 111 plazas (sin alteraciones el último año) o los 20 apartamentos turísticos (dos más que en el 2019) con 674 plazas (681 el año pasado).

El sector está viviendo en alguna modalidad un crecimiento importante. Sonia Ogando, concejala de Urbanismo, aprecia "un notable incremento de la inversión privada en el sector" y que "cada vez hay cada vez más viviendas turísticas, sobre todo en el casco histórico, en edificios de dos o tres alturas".

Efectivamente, a falta de otro tipo de intervenciones, las plazas turísticas llegan a la zona antigua, lo que contribuye a su rehabilitación. Rafael Castro, presidente del Colegio de Arquitectos de Ourense, cree que las intervenciones para equipamientos turísticos en la zona antigua "es una buena oportunidad para recuperar los espacios y mantener una actividad importante". 

Sin embargo, también llama la atención del Concello —que concede las licencias de obra— y la Xunta —que regula la actividad turística— para que "hagan un control para que las actividades se produzcan en su justa medida". Cree que el casco histórico "debería ser atrayente para los propios residentes, para los propios ourensanos, como un lugar en el que vivir, pero el estado actual de abandono no lo permite". Castro resume que los alojamientos turísticos "son una herramienta más", pero la zona requiere otras actuaciones en lo público y lo privado.

Pero lo cierto es que cada vez hay más personas que se deciden a habilitar una zona como vivienda para alojar turistas. Emilio Cuiñas, de la consultora turística Autoxiro, aprecia dos vertientes, una positiva y la otra negativa: " No caso de Ourense o impacto positivo estaría no aumento da oferta e do estímulo para reformar e poñer no mercado inmobles ata agora sin uso sobre todo no casco histórico". Por el contrario, "o aspecto negativo é a salida de moitos pisos do mercado de aluguer tradicional  de modo que baixa a oferta e suben os prezos dificultando o acceso a vivenda da poboación local".


Riesgo de amateurs


A impulsar esta actividad han venido particulares que han decidido poner en valor propiedades en desuso. Ello entraña algún riesgo. Cuiñas aprecia "a entrada de operadores "amateurs" con prezos moi baixos, de modo que afecta as iniciativas que buscan facer do aluguer turístico unha actividade empresarial".

Advierte que "moitos propietarios estanse metendo no negocio sin ser conscientes do traballo, tempo e costes que supón que ofrecer un servicio de calidade e co tempo descubren que os beneficios non son tantos como esperaban".

Pero, desde el punto de vista del usuario, la opción es atractiva. Las plataformas de Internet han ayudado a la proliferación de esta modalidad turística "que permiten conectar aos propietarios cos clientes dunha dunha forma sinxela", subraya Autoxiro. Pese al aumento de esta modalidad de alojamiento, Ourense es la provincia gallega con menor número de establecimientos, habitaciones y número de plazas disponibles. 


“No tienen mucha aceptación en los viajeros"


José Antonio Fraiz, coordinador del Master Universitario en Dirección y Planificación del Turismo de Interior y Salud, ha hecho un análisis de la incidencia de los apartamentos turísticos y concluye para el caso de Ourense que "el alojamiento en apartamentos turísticos supone el 3 % de la demanda en alojamientos reglados y el 18% de la de establecimientos extrahoteleros".

Partiendo de los datos del Área de Estudios de Investigación de Turismo de Galicia, cita que en relación a 2018 desciende en número de viajeros (17,4%), noches (21,3%), estancia media (4,7%) y ocupación (4,4%). 

Fraiz concluye que "los apartamentos turísticos no son de los tipos de alojamiento que tienen mayor aceptación por los viajeros". En esta modalidad percibe que " la estancia media en Galicia lleva descendiendo desde el año 2014. En el año 2019 respecto al 2014, refleja un descenso del 59%". 

En su opinión, los apartamentos turísticos "son un tipo de alojamiento que podría solucionar la ausencia de plazas de alojamiento turístico en zonas de interior, sin embargo la mayoría de este tipo de establecimientos están ubicados en zonas de costa". 

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