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En el Antiguo Egipto hacía mucho calor: ¿cómo era el aire acondicionado antes del aire acondicionado?

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En el Antiguo Egipto hacía mucho calor: ¿cómo era el aire acondicionado antes del aire acondicionado?

Jinetes en camello junto a unas pirámides, en Egipto. (Foto: Unpslash)
photo_cameraJinetes en camello junto a unas pirámides, en Egipto. (Foto: Unpslash)
¿Cómo se refrescaban nuestros antepasados cuando los abanicos no eran suficiente?

Esta semana, Ourense lo ha vuelto a hacer: una vez más, la provincia se ha convertido en un horno. Ante el repentino calor, muchos han encendido el aire acondicionado, disfrutando de la brisa artificial que te refresca por completo... pero ¿y antes? Calor ha hecho toda la vida, pero ¿cómo lo hacían nuestros antepasados cuando lo abanicos eran insuficientes?

El aire acondicionado tal y como lo conocemos se inventó a principios del siglo XX: en concreto, el 17 de julio de 1902 comenzaba a funcionar el primer aparato eléctrico de aire acondicionado, inventado por el estadounidense Willis H. Carrier en Nueva York. ¿Y antes? Repasemos son algunos métodos antiguos empleados para eliminar calor y humedad de espacios cerrados.

Juncos en el antiguo Egipto y captadores de viento en Persia

El concepto básico que hay detrás del aire acondicionado se conoce desde hace mucho, muchísimo tiempo: en el antiguo Egipto, se dice que colgaban juncos de las ventanas y los mojaban con agua. La evaporación del líquido enfriaba el aire que entraba desde la ventana y -como ventaja añadida en un clima seco y desértico- lo humedecía.

Otra técnica parecida se empleaba en la Persia medieval, donde empleaban unas construcciones llamadas "captadores de viento". Estas torres tienen unas aberturas en la parte superior que conducían el viento hacia adentro, creando un efecto chimenea que lo hace bajar y subir. El truco era un qanat, un dispositivo con agua entramado dentro de la torre que humedece el aire seco del exterior y absorbe parte de su calor.

Captadores de viento

Más al Oriente, en China, el inventor Ding Huan inventó en el siglo II un ventilador con siete ruedas de tres metros de diámetro. El truco, claro, es que este ingenio funcionaba de forma manual: con las manos de los prisioneros capturados por el emperador. Algo más tarde, se describe cómo el emperador Xuanzong instaló en su palacio otro molino, pero este se movía con agua.

El poder del hielo

En 1758, Benjamin Franklin y el químico John Hadley realizaron con éxito un experimento con el que demostraron que la evaporación de alcohol o éter podía enfriar un objeto mucho más rápido que la evaporación del agua. Este proceso llevó a Franklin a concluir: "a partir de este experimento, podríamos ver la posibilidad de congelar a un hombre hasta la muerte en un cálido día de verano".

En 1842, el doctor John Gorrie usó la tecnología de compresor para crear hielo, que empleó para enfríar el aire de su hospital, en Apalachicola, Florida. En la misma época, William Thomson, conocido por desarrollar la escala de temperatura Kelvin, diseñó los primeros circuitos frigoríficos basados en principios físicos de presión, transmisión de calor y temperatura.

A partir de ahí, la evolución tecnológica llevó al invento de Carrier en 1902 y -paso a paso- a las máquinas de aire acondicionado que tenemos hoy en día.