La Región

VALDEORRAS

Alarma entre los apicultores por la invasión de velutinas

En las últimas semanas capturaron más de 450 reinas, afirman los profesionales del sector

Grupo de colmenas en el municipio de O Barco de Valdeorras.
Grupo de colmenas en el municipio de O Barco de Valdeorras.
Alarma entre los apicultores por la invasión de velutinas

La avispa asiática (Vespa velutina) ya está presente en la comarca valdeorresa. Su masivo desembarco fue advertido por la Asociación de Apicultores de Valdeorras, que preside Armando Rodríguez. Los productores de miel están alarmados ante la desmedida expansión del insecto y, a punto de ser desbordados, solicitan el apoyo de la población para combatirlo. En las últimas semanas, sus asociados han atrapado más de 450 reinas con trampas, según los datos que maneja su portavoz.

"Un socio capturou máis de 250 raíñas", dijo Armando Rodríguez. Desde la vecina Montefurado (Lugo) y la entrada ruesa a Valdeorras hasta el extremo opuesto de la comarca: Rubiá, la velutina está por todas partes y los apicultores comienzan a estar alarmados ante el elevado número de reinas caputuradas.

"Imos ver moita raíña. Pedimos a colaboración cidadá. Pretendemos coller raíñas", explicó el presidente de los apicultores valdeorresas. Inmediatamente, aclaró que en estos momentos, la Vespa velutina construye nidos primarios, con una forma característica de pelota de tenis de mesa. Los construyen en aleros de tejados, ventanas, patios de luces y lugares protegidos, pero siempre orientados hacia el sur. Si alguien localiza uno, debe comunicarlo al 012 o al concello, según explicó.

En esta época del año, después de salir del aletargamiento invernal, construyen los citados nidos primarios. En ellos, la reina pone los huevos que formarán a las primeras avispas obreras. Estas, ya a finales de junio, construirán los nidos secundarios, los cuales pueden reunir hasta 15.000 avispas asiáticas.

El método más común para atrapar las avispas reinas es la colocación de trampas. La Xunta entregó un número importante de ellas, junto con el atrayente que lleva a los insectos hacia ellas. Sin embargo, el sistema más común es el casero y consiste en abrir un agujero en la parte superior de una botella de plástico, de las características de la del agua mineral de mesa, e introducir una mezcla formada por un litro de zumo de arándano, medio litro de vino blanco y unas gotas de vinagre. Esta combiación tiene una duración de aproximadamente 12 días, según apuntó Armando Rodríguez.