Valdeorras

La subida de temperaturas amenaza al viñedo valdeorrés

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La subida de temperaturas amenaza al viñedo valdeorrés

Viñedo del Concello de O Barco, en la comarca de Valdeorras. (J.C.)
photo_camera Viñedo del Concello de O Barco, en la comarca de Valdeorras. (J.C.)
De momento ya está obligando a adelantar el inicio de la vendimia y alzar la altitud media del viñedo

El sector vitivinícola valdeorrés observa con recelo los cambios que acarreará el cambio climático y la subida de la temperatura media. Sus consecuencias en el agro aún están por determinar, pero sus efectos comienzan a ser palpables en el mundo del vino y la viticultura. Quien lo afirma es José Luis García Pando, presidente del Consello Regulador de la Denominación de Orixe Valdeorras. "Non o vemos con bos ollos", dijo.

Un estudio del Observatorio de Sostenibilidad (OS) indica que, solo en la ciudad de Ourense, la temperatura media subió 2,09 grados en los últimos 45 años y prevé un incremento de 2,2 grados para dentro de medio siglo. A su vez, las estimaciones hablan de que las lluvias descenderán a la mitad en ese periodo.

Desde Valdeorras, el máximo responsable del organismo vitivinícola argumentó que, con la subida de la temperatura media, "as uvas maduran antes, mais non se sabe se virá acompañada de sequías e as uvas non madurarán de todo por falta de auga".

José Luis García es consciente de que los cambios que está registrando el planeta ya están afectando al viñedo y a las bodegas. "Antes, era raro que a vendima empezase a primeira semana de setembro e, dende hai uns anos, case é normal que comece a finais de agosto. Fai 20 anos, era rarísimo colleitar tan cedo", dijo.

Los datos respaldan esta opinión. Si hace algunos años, lo normal era comenzar la vendimia en la segunda quincena de septiembre -"despois do Cristo", según el dicho popular-, en el último trienio la campaña se adelantó. En 2017, los trabajos comenzaron incluso antes de septiembre: el 21 de agosto. Un año después, el mes coincidió, pero no la semana, pues la recogida de uva comenzó el 12 de septiembre. Ya en 2019, las primeras viñas comenzaron a ser vendimiadas el 29 de agosto.

La elevación de la temperatura media también influye en la ubicación de las zonas de viñedo. Los productores recurren a zonas altas  buscando retrasar el ciclo de la vid, como está sucediendo en O Bolo, Larouco o Rubiá. "A altitud do terreo é un factor, por eso suben as viñas", comentó José Luis García, que mostró su preocupación ante la posibilidad de que el desarrollo de los racimos llegue a detenerse.


Un año que “remata ilusionante"


El presidente del Consello Regulador de la Denominación de Orixe Valdeorras dividió su valoración del año que está finalizando en dos semestres muy distintos. "O ano comenzou marcado polo propósito de sobrevivir, pola mala colleita, e remata ilusionante, pois se ven viños novos estupendos". José Luis García aludió a las dos últimas vendimias (2018 y 2019), que finalizaron con producciones de 4,7 y 6,8 millones de kilos de uva, respectivamente.

En las últimas semanas, las bodegas comenzaron a lanzar los vinos nuevos buscando abastecer una demanda que no pudo ser atendida tal y como hubieran deseado en los últimos meses, debido a la escasa producción de uva. 

"Por necesidades do mercado, as adegas embotellaron moito", explicó el presidente del Consello Regulador, quien indicó que las bodegas de la D. O. estaban prácticamente sin existencias. "Se vendeu prácticamente todo pois a vendima anterior foi máis escasa. Non había máis viño".

García Pando también se refirió a los viticultores. Recordó que los precios bajaron ligeramente, hasta 1,5 euros por kilo en el caso del godello, cuando en la escasa campaña anterior se pagó a 2 e incluso a 2,5 euros. Esta diferencia fue compensada por la mayor cosecha recogida.