VILAMARTÍN DE VALDEORRAS

La demanda agota las casas unifamiliares en Vilamartín

El Concello invita a los promotores a construir viviendas pequeñas para atender las solicitudes

Viviendas unifamiliares, en el concello de Vilamartín.
Viviendas unifamiliares, en el concello de Vilamartín.
La demanda agota las casas unifamiliares en Vilamartín

La demanda agotó la oferta vilamartinesa de vivienda unifamiliar, dotada con un pequeño terreno. La ubicación del Concello, a escasos minutos de O Barco y A Rúa, es un factor determinante en el interés que despertaron los inmuebles de estas características, según explicó ayer el alcalde de Vilamartín. Enrique Álvarez Barreiro llegó a invitar a los constructores a apostar por proyectos de este tipo en su municipio.

"Necesitamos algunha empresa que traballe neste campo. Se tivésemos esta oferta de casiñas non moi grandes, cun terreo, venderíanse", comentó el regidor, Enrique Álvarez. Las oficinas municipales están recibiendo llamadas interesándose por este tipo de viviendas, pero el mercado local no tiene oferta. La razón de esta carencia hay que buscarla en las aproximadamente 16 familias foráneas que, en los últimos dos años, decidieron mudarse a Vilamartín para establecerse.

El Concello ofreció sus servicios a los vecinos que estuviesen interesados en entregar sus viviendas en alquiler. Con esta medida pretendía frenar la pérdida de población. Sin embargo, pocos fueron los interesados. "Invitamos á xente que quera alquilar a que o comunique ao Concello, mais nin se molesta en informar de esta posibilidade. Por outra banda, a xente non ten ganas de vender, aínda que danse conta de que hai demanda", dijo el alcalde.

A favor de la invitación del alcalde juega la aprobación del Plan Xeral de Ordenación Urbana Municipal (PXOM), pues facilita la consecución de suelo apto para construir las viviendas unifamiliares que demanda el mercado. "Os solos que están en venta teñen prezos razoables", aseguró el regidor. Seguidamente, indicó que estas circunstancias se dan en todos los núcleos urbanos del Concello.

Los planes municipales fueron diseñados para frenar la huida de vecinos. No salieron adelante, pero la pérdida de habitantes parece haberse ralentizado desde 2013. La población de ese año la formaban 1.826 habitantes, 30 que en 2014 (1.793). Los censos de 2015 y 2016 son idénticos y ambos contabilizan 1.798 las personas censadas. En 2017, el dato volvió a descender, esta vez hasta 1.771 habitantes, aunque el número es muy inferior a la diferencia entre defunciones (67) y nacimientos (6).