VIANA DO BOLO

La nueva línea de ayudas por la sequía decepciona al sector

Los ganaderos reclaman "apoio para mercar a forraxe, non subvencións para endebedarnos máis"

Reses del oriente provincial alimentadas con forraje, por culpa de la sequía.
Reses del oriente provincial alimentadas con forraje, por culpa de la sequía.
La nueva línea de ayudas por la sequía decepciona al sector

La solicitud de ayudas directas para paliar los efectos de la sequía mantiene el enfrentamiento entre el sector de los productores que encabeza Unións Agrarias y la Xunta.

La Administración autonómica anunció ayer la apertura de dos líneas, encaminadas a "facilitar o financiamento bonificado ás explotacións agrarias de Galicia afectadas pola seca do ano pasado, de xeito que lles permita aprazar ou distribuir os pagamentos co obxectivo de reforzar a estrutura financieira das explotacións".

La Consellería de Economía, Emprego e Industria anunció una partida de 500.000 euros, que permitirá movilizar 3,5 millones en financiación sin costes para los beneficiarios. Este organismo explicó que el programa es específico para afrontar los daños de la sequía, sumándose a los que abrió anteriormente para hacer frente a los causados por el granizo y las heladas.

Los interesados podrán acogerse hasta el 28 de febrero. Las líneas bonifican los préstamos del circulante y la refinanciación de los pasivos, no teniendo coste alguno aquellos que superen los 3.000 euros.

El responsable de Agricultura de Unións Agrarias, Xosé Ramón González, se mostró rotundo en sus críticas a la convocatoria de la Xunta. "É propaganda!", afirmó. Inmediatamente, explicó que los ganaderos necesitan "axudas directas. Ninguén vaise endeudar para mercar forraxe. O que necesitan é diñeiro, axudas diretas".

Xosé Ramón González fue más allá en sus quejas contra la Administración autonómica. Reprochó que esté adquiriendo la misma paja que los ganaderos precisan para alimentar a sus reses, pero con una finalidad muy distinta: "Evitar a erosión", aseguró, refiriéndose a los arrastres en montes que ardieron el año pasado.

El representante de UU.AA. añadió que "a Xunta compite cos gandeiros", al adquirir el forraje que estos también precisan. Las adquisiciones de la Administración no hacen más que "subir o precio", según indicó.

También mostró su malestar por el alto coste de la actuación de la Xunta, pues el helicóptero desde el que es arrojada la paja cuesta 6.000 euros por hora.