Os Sequeiros de Trives, un paseo entre castaños y corzos

No hay sombra más fresca que la de un castaño. Imagínese el lector caminar a la sombra del follaje de castaños centenarios

Los sequeiros forman parte del patrimonio etnográfico gallego (Foto: F.J Gil)
Los sequeiros forman parte del patrimonio etnográfico gallego (Foto: F.J Gil)
Os Sequeiros de Trives, un paseo entre castaños y corzos

 La ruta que proponemos hoy puede ser tan fácil que a los más expe- rimentados les resulte corta. De ahí que se propone una versión opcional, caminando desde Trives que, seguramente será el punto de encuentro, de manera que esos tres kilómetros y medio de sende- ro circular, que arranca y termina en Pena Folenche, se pueden convertir en 12 kilómetros y medio, una caminata decente para un senderista con cierta práctica.

En uno y otro caso es una ruta sin complicaciones ni desniveles que lo hagan dificultoso. Hice es- te sendero en los últimos días del mes de marzo de este año, cuan- do los castaños, que son algo pe- rezosos en esta cuestión, todavía no habían mostrado sus primeros brotes. El silencio es sepulcral y el sigilo del caminante se puede ver recompensado con el encuen- tro de un corzo o unos cuantos, como me sucedió a mí aquel día.

Los sequeiros constituyen el eje central del camino. Son edificaciones que cumplían una doble función. En la época en la que la recolección de la castaña tenía gran trascendencia, para la eco- nomía de muchas familias del rural, familias enteras se desplazaban a la zona en la que estaban los "soutos" de castaños y vivían en esas modestas edificaciones que además de ser vivienda temporal servían de secaderos para las castañas, es decir, sequeiros.

Parte de los sequeiros todavía se conservan en buen estado aportándole a esta ruta un valor etnográfico. Por cierto, la gran peña que da nombre al punto de par- tida, Pena Folenche, también es otro punto de doble interés: la aldea todavía conserva su aspecto ancestral y sobre la roca hay un mirador.