La Región

TRIBUNALES

Abanca pide 9 años de cárcel para el exdirector de Entrimo

El Ministerio Público solicita inicialmente para el encausado seis años de prisión, cuatro por un delito de apropiación indebida y dos por falsedad documental y el pago de 1.494.249 euros a la entidad bancaria

 

José Luis F.B., ayer en la Audiencia provincial.
José Luis F.B., ayer en la Audiencia provincial.
Abanca pide 9 años de cárcel para el exdirector de Entrimo

El exdirector de la oficina de Abanca en Entrimo José Luis F.B. aseguró ayer, a preguntas de su abogado, que no se apropió del dinero de sus clientes ni del banco en el que trabajó durante 24 años. Solo aclaró que "recibía presiones" de sus superiores para cubrir los descubiertos y que incluso tuvo que echar mano de su propio patrimonio para zanjar los números rojos.

Pero el fiscal José Ucha y el letrado de Abanca creen que está acreditado que las irregularidades, detectadas a raíz de una queja de un cliente en octubre de 2015, le permitieron adueñarse de mucho dinero durante años (1998-2015). El perjuicio para el banco está cifrado en 1,5 millones de euros. 

En el juicio que empezó ayer en la Audiencia de Ourense, la acusación pública reclama seis años de prisión y 10 meses multa (a nueve euros al día) por apropiación indebida y falsedad documental. La entidad eleva la petición de condena a nueve años y 18 meses multa (con una cuota diaria de 10 euros) al aplicarle la agravante de abuso de confianza. 

Las acusaciones basan sus argumentos incriminatorios en los testimonios de los clientes que aseguran que el inculpado era la única persona que los atendía en su despacho de director, a los que fidelizaba con suculentos intereses fuera de los márgenes del mercado financiero (hasta el 5%). Los ingresos iniciales y el posterior abono de los intereses aparecían reflejados en una cartilla oficial con apuntes mecanografiados que no tenían constancia en el sistema informático. De esta forma, sostienen, el acusado realizó disposiciones indebidas de fondos de las cuentas de 13 clientes, algunos de ellos lusos, sin consentimiento de los mismos; se apoderó de cantidades entregadas en efectivo sin registrar y pagó extratipos por los fondos. En esta especie de  banca paralela aparecieron boletos sellados, justificativas de la comercialización de productos de inversión o ingresos bancarios, que no se correspondían con la realidad de sus posiciones en la entidad.

El fiscal, en la primera sesión del juicio, también mencionó una reunión y el posterior papel firmado por el acusado en su día con los directivos de Abanca en el que reconocía parte de los perjuicios causados.

La clientes afectados, que contaban con cantidades importantes de dinero ahorrado -811 mil euros en un caso-, ya han sido indemnizados en su práctica totalidad. Los perjudicados destacaron que "no le dieron permiso al director del banco para apoderase de su dinero". Alguno precisó que "nunca" le permitieron invertir su dinero en productos que "no tuviesen garantía" o pudiesen afectar a sus ahorros (la tesis de la defensa).

Un exinterventor de la oficina salió en defensa de José Luis F.A.  Destacó que recibía presiones de sus superiores y que en cierta ocasión tanto él como el inculpado tuvieron que aportar dinero para cubrir una deuda de un cliente y su empresa. Otro empresario declaró que cuando no podía hacer frente al pago alguna  cuota del préstamo concedido a su empresa el exdirector del banco, del que dijo que era amigo, "lo iba arreglando".