Philip Roth, el heredero de la gran novela americana, Príncipe de las Letras

Philip Roth, un clásico vivo, eterno aspirante al Nobel y máximo exponente contemporáneo de la herencia de la gran literatura estadounidense del siglo XX, que ha obtenido hoy el premio Príncipe de Asturias de las Letras 2012. Foto: EFE
El novelista Philip Roth, un clásico vivo, eterno aspirante al Nobel y máximo exponente contemporáneo de la herencia de la gran literatura estadounidense del siglo XX, ha obtenido hoy el premio Príncipe de Asturias de las Letras 2012.

Roth, nacido en Newark, Nueva Jersey (Estados Unidos) el 19 de marzo de 1933, es el segundo hijo de una familia judío-norteamericana emigrada de la región europea de Galitzia (Ucrania) y está considerado uno de los mejores escritores norteamericanos de los últimos veinticinco años.

El autor de 'Pastoral americana', por el que obtuvo el Premio Pullitzer en 1998, fue incluido por el crítico literario Harold Bloom entre los cuatro escritores vivos más importantes de EE.UU y sus textos reflejan su curiosidad por la identidad personal, cultural y étnica, y la creación artística.

Roth, al que propuso para el Príncipe de Asturias Michael Göring, presidente del Consejo de la Fundación ZEIT-Ebelin y Gerd Bucerius, es el único escritor vivo cuya obra está siendo editada en su totalidad por The Library of America y en los años 90 ganó los principales premios literarios de EE.UU.: el National Book Critics Circle Award, el Faulkner Award y el National Book Award.

El acta del jurado, presidido por el director de la Real Academia Española, Jose Manuel Blecua, destaca su compleja visión de la realidad contemporánea 'que se debate entre razón y sentimientos 'como el signo de los tiempos y el desasosiego del presente' dentro de la tradición de la gran novelística estadounidense de Dos Passos, Fitzgerald, Hemingway, Faulkner, Bellow o Malamud.

Su primera obra, 'Adiós, Colón', publicada en 1959, después de dos años de estancia en el Ejército, es un libro de relatos sobre la vida de los judíos en Estados Unidos, que obtuvo el importante 'National Book Award' y lo situó en el primer plano del éxito editorial y de la más atenta 'crítica rabínica'.

'Huida' (1962), su primera novela, narra la agonía de un joven catedrático que se debate entre razón y sentimientos, conflicto que constituye una de las claves de su producción literaria.

Desde entonces, cada nueva obra suya ha sido un éxito editorial y objeto de escándalo e impacto en la sociedad estadounidense.

Roth abandonó la docencia en 1992 para dedicarse por entero a la literatura y, a lo largo de su carrera, se ha servido de su personaje Nathan Zuckerman, su alter ego, para analizar con fino humor las desesperanzas y fantasías de sus compatriotas.

'Pastoral Americana' (1998), 'Yo me casé con un comunista' (2000) y 'La mancha humana' (2001), forman la trilogía sobre la reciente historia de Estados Unidos, una sociedad a la que ha atizado con su látigo de ácida ironía por su capacidad para escudriñar el alma humana analizando del dolor, la crueldad o la soledad.

Su capacidad de remover los cimientos de la literatura norteamericana volvió a confirmarse con 'La conjura contra América' (2005), a partir de un relato donde describe una versión alternativa de la historia de Estados Unidos, en la que el presidente Roosevelt es derrotado por el aviador Charles Lindbergh, un antisemita declarado que firma un tratado de paz con Hitler.

Finalista del galardón en 2011, Roth se impuso en la última votación del jurado, en la que ganó por mayoría, al japonés Haruki Murakami, otro de los candidatos habituales de los últimos años que hasta ahora no habían logrado el premio ante las dudas que concita su presencia en el Teatro Campoamor de Oviedo para recibirlo.

Con la concesión a Roht del premio de las Letras, dotado con 50.000 euros y la reproducción de una estatuilla de Joan Miró, se mantiene la trayectoria de universalización del galardón iniciada con Günter Grass y que ha llevado a que no se haya distinguido a ningún autor en lengua española desde Augusto Monterroso (2000).

Al premio optaban 24 candidatos entre los que figuraban la canadiense Alice Munro, el holandés Cees Noteboom, el portugués António Lobo Antunes, el estadounidense Jonathan Franzen, el francés Dominique Lapierre, el chino Yan Lianke, el guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, el irlandés John Banville, el novelista Antonio Gala, además de los premios Nobel Gabriel García Márquez y J.M.Coetze.

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